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Tecnología

“Sin la IA la fiebre Q no habría aparecido en la lista de opciones”, dice el médico de un pueblito de Grecia

El doctor Thomas Tzimas utiliza la IA para todo, desde identificar enfermedades raras hasta gestionar conflictos entre el personal, y dice que esto recién empieza.
Por Luc Olinga Traducido por

Tiempo de lectura 5 minutos

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Ioannina es un pueblo a orillas de un lado en el norte de Grecia, un lugar rodeado de montañas. No es precisamente donde esperarías ver que la inteligencia artificial avanzada influya en la práctica de la medicina. Y sin embargo, en el principal hospital público del pueblo, el Dr. Tzimas está haciendo justamente eso.

El Dr. Tzimas está reformando la práctica de la medicina, aunque en silencio y sin alardear. La IA forma parte de la vida médica diaria, desde la identificación de enfermedades raras como la fiebre Q, a la gestión de conflictos entre los médicos que están comenzando sus carreras.

Sin embargo, cree que la IA no será capaz de reemplazar las interacciones humanas esenciales que forman el centro de su trabajo: “Hay que escuchar el sonido de los pulmones, palpar el abdomen, mirar al paciente a los ojos. La IA no puede sentir la respuesta al dolor ni oler las señales de una enfermedad”.

Cómo la IA se integra en la rutina médica diaria del Dr. Tzimas

Entrevistamos al Dr. Tzimas, director de Medicina Interna del Hospital General G. Hatzikosta de Ioannina, como parte de nuestra serie “Cómo utilizas la IA”, para saber en la vida real qué usos le da la gente a la inteligencia artificial.

Episodio 3: Dr. Thomas Tzimas – Pragmático de la IA

Gizmodo: ¿De qué manera encaja la IA en su práctica diaria de la medicina?

Dr. Tzimas: La IA actúa como asistente. Nos ayuda a trabajar más rápido y de manera más confiable. Ingresamos los datos sólidos, revisamos el resultado y si está bien, procedemos. Es particularmente útil cuando tenemos que responder ante las compañías de seguro sobre la situación de un paciente, o enviar e-mails a los médicos de familia.

G: ¿Le preocupan las “alucinaciones” de la IA, o la imprecisión en el campo médico?

Dr. T: Un clínico con experiencia puede encontrar de inmediato lo que conocemos como alucinaciones. Si ingresas datos en la IA siguiendo protocolos muy estrictos, no alucinar. La configuración de la “temperatura” de los modelos de IA es crucial. En el caso de la medicina tiene que configurarse a 0,3, lo que la convierte en muy estricta para que no alucine ni fantasee. Los sistemas comunes de IA tienen una temperatura de 1, y eso lleva a muchas alucinaciones y fantasías.

G: ¿Usa la IA en su vida personal?

Dr. T: Uso la IA para casi todos mis e-mails, en especial en la plataforma de comunicación con otros médicos. Uso una consigna de “negociación GPT” que tiene respuestas muy diplomáticas, y resulta particularmente útil cuando hay conflicto entre los médicos principiantes, ya que tengo que mantener la integridad e impedir conflictos, al tiempo de ser estricto. Me ayuda a responder de manera que evite potenciales problemas, como lo haría un experto diplomático.

G: Interesante…

Dr. T: También uso la IA para crear material de enseñanza con rapidez. Por ejemplo, puedo tomar un caso clínico complejo de una publicación como el New England Journal of Medicine, y pedirle al sistema que a partir de ella cree preguntas de múltiple choice. Luego les presento a los doctores esas preguntas y puedo ver quién responde de manera correcta o incorrecta. Al día siguiente, brindo la respuesta correcta. La IA también me ayuda a resumir artículos largos y complejos casos médicos a partir de publicaciones, para poder conversar sobre ellos. Ha liberado mucho tiempo, que puedo usar para otras cosas.

G: ¿Asiste en el diagnóstico la IA?

Dr. T: Las herramientas de IA son realmente capaces en los diagnósticos diferenciales. Si un paciente presenta un síntoma como la fiebre, podrían ser mil cosas, y con la IA podemos reducir las posibilidades a menos de 10. Luego, con la revisación clínica del paciente, las imágenes y las consultas, reducimos esa lista a uno. El sistema incluso puede recordarte afecciones realmente infrecuentes o raras que tu paciente podría estar sufriendo.

G: ¿Cuándo fue la última vez que la IA le ayudó con un caso?

Dr. T.: Hace unas horas terminamos con un caso difícil. Un paciente, que trabaja en un establo, había inhalado mucho polvo allí, donde hay ovejas y cabras. Tenía fiebre. Usamos la IA para considerar qué enfermedades podría causar el polvo de un establo y uno de los diagnósticos diferenciales que aparecían primeros en la lista era la fiebre Q, que es muy infrecuente. Enviamos una muestra de sangre a Atenas para descartar esa enfermedad. Aunque el resultado fue negativo y el diagnóstico final no tenía que ver con la fiebre Q, la IA había identificado esa enfermedad como posibilidad y eso abrió nuestros horizontes. Sin la IA jamás habríamos pensado en la fiebre Q.

G: Sus pacientes ¿usan la IA?

Dr. T: Sí, algunos pacientes usan la IA, así como usan Google para buscar sus síntomas. A veces alguno dice: “Esto es lo que me dijo Chat GPT”, y tenemos que responder ante eso. A medida que la IA se difunde más y más, la gente la utilizará para buscar sus síntomas. Nuestra tarea como médicos sigue siendo la misma: responder preguntas de manera profesional y brindar respuestas y soluciones creíbles. Eso significa que lso médicos también tienen que usar la IA como apoyo, para el papeleo, e incluso para crear planes dietarios para los pacientes.

G: La IA , ¿reemplaza al personal administrativo, como asistente personal?

Dr. T: Reduce la necesidad. Por ejemplo, mi jefe anterior escribía notas en papel para que su asistente las tipear. Ahora, yo dicto las notas en mi iPhone, las copio y pego en un sistema de IA, y así se crea un e-mail prolijo. Además, puedo tomar fotos de documentos en papel y la IA puede transcribirlos en formato digital, lo que ahorra mucho tiempo y crea archivos digitales.

G: ¿Le preocupa que la IA lo reemplace a usted?

Dr. T: No, para nada. Mi tarea implica experiencia que la IA todavía no pude replicar. Tengo que auscultar pulmones, corazones, sonidos del intestino, palpar al paciente, revisarlo. Aunque la IA podría analizar una fotografía digital de una lesión en la piel, no puede palpar al paciente y percibir la intensidad del dolor, o su reacción. Son cualidades que dependen de los sentidos del médico, como oler el aliento del paciente para detectar la cetoacidosis diabética. La interacción humana, como mirar al paciente a los ojos, observar su actitud, evaluar su higiene, brinda información crucial que la IA no puede reemplazar. La IA ayuda porque ahorra tiempo, pero para todos esos detalles esenciales se requiere un médico con experiencia.

G: ¿Qué efecto tiene la IA en su equilibrio de trabajo y vida personal?

Dr. T: Ahorra tiempo. Antes me llevaba horas preparar material para enseñar, y ahora solo necesito un par de horas, o una hora, y lo tengo ya resuelto. Así que me ha dado más tiempo para mi vida personal.

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