El regreso de una saga querida nunca es sencillo, pero Skate parecía haber encontrado la fórmula perfecta: acceso gratuito, desarrollo junto a la comunidad y cero contenido bloqueado. Sin embargo, una decisión reciente ha puesto en duda ese discurso. Con la llegada de una nueva temporada y una isla inédita, la promesa inicial empieza a resquebrajarse, y la reacción de los jugadores no se ha hecho esperar.
Un reboot construido sobre una promesa clara
Cuando Electronic Arts anunció el regreso de Skate de la mano del estudio Full Circle, el mensaje fue contundente: el juego sería free-to-play, con microtransacciones cosméticas y sin mapas ni zonas bloqueadas tras pagos adicionales. Esa promesa fue clave para ganarse la confianza de una comunidad históricamente recelosa del modelo “juego como servicio”.
El planteamiento apostaba por temporadas, eventos en vivo y un desarrollo abierto en acceso anticipado, donde los jugadores ayudarían a moldear la experiencia. Skate no quería ser solo un regreso nostálgico, sino una plataforma viva, construida junto a su base de fans.
Durante meses, ese enfoque funcionó. Las pruebas cerradas, la comunicación constante y la ausencia de barreras de pago reforzaron la sensación de transparencia.

Grom y el acceso restringido que encendió la polémica
Todo cambió con el anuncio de la tercera temporada. El próximo 10 de marzo llegará Grom, una isla completamente nueva diseñada para ampliar el mapa y ofrecer nuevos espacios de exploración y trucos. El problema no es el contenido, sino cómo se accede a él.
Durante su primer mes, Grom solo estará disponible para quienes tengan el skate.Pass Premium. Más adelante, se habilitará un evento temporal con acceso gratuito, pero una vez finalizado, la isla volverá a quedar restringida. Los jugadores sin pase podrán entrar pagando un acceso diario con moneda obtenida jugando.
Para muchos, esto contradice directamente las promesas iniciales. Según el artículo original publicado por Kotaku, varios jugadores recuperaron declaraciones antiguas del estudio donde se aseguraba que ningún contenido jugable quedaría bloqueado tras un pago.
La confianza como recurso más frágil
La reacción fue inmediata. Redes sociales y foros se llenaron de críticas acusando a EA de cruzar una línea peligrosa. Aunque el equipo de Skate respondió asegurando que el acceso anticipado existe precisamente para ajustar decisiones junto a la comunidad, el daño ya estaba hecho.
El problema no es solo Grom, sino el precedente. Muchos temen que este modelo se repita en futuras temporadas, transformando progresivamente el juego en algo muy distinto a lo prometido. En un mercado saturado de pases, temporadas y contenido fragmentado, Skate había destacado precisamente por no hacerlo.
Skate. Season 3 startet – neue Tricks, neue Roadmap. Doch Grom sorgt für Ärger 😬🛹 #Skate #EA #GamingNews #F2P #Roadmap #SkateCommunity
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— PlayFront (@Playfront_de) February 21, 2026
Un futuro todavía abierto, pero bajo sospecha
Skate sigue teniendo una base sólida y un potencial enorme, pero ahora afronta su primer gran desafío: recuperar la confianza. La comunidad no discute la necesidad de monetizar, sino la coherencia entre discurso y decisiones.
El éxito del reboot no dependerá solo de nuevos mapas o trucos, sino de algo más difícil de reconstruir: la sensación de que, esta vez, las promesas importan.