Configuración y diseño

Poner a funcionar el Smart Dog Collar no tiene mucho misterio. Antes de nada tendrás que instalar la aplicación de Smart Dog Collar en tu teléfono —hay app tanto en iOS como en Android— y después rellenar algunos datos básicos sobre tu perro, como su peso o su raza. Hecho esto, tan solo te quedará anudárselo al cuello para que el aparato empiece a realizar su magia.
El diseño del collar es simple y efectivo. La mitad del collar es una tira de poliéster como la que tendría cualquier collar normal de perro. La otra mitad es una estructura de plástico donde se encuentran los sensores, la batería y el GPS del dispositivo. Unas hebillas de metal permiten aflojar o apretar el collar a lo largo del cuello de nuestro perro y, si levantamos una pequeña pestaña en la parte inferior, se descubre un pequeño puerto USB-C mediante el cual podemos cargar el Smart Dog Collar.
Tengo que reconocer que el collar es algo más aparatoso de lo que me gustaría, aunque mi perro no ha hecho nunca ademán de quitárselo pese a tenerlo 24 horas puesto durante varias semanas. Sobre el papel tampoco parecen números preocupantes teniendo en cuenta que mi perro pesa unos 20 kilos y el collar tan solo pesa 165 gramos. Dependiendo de la talla de tu perro tendrás que elegir un tamaño de collar u otro, pero si tu perro es demasiado pequeño (con un cuello inferior a 30cm) o demasiado grande (más de 65cm) te tocará esperar, porque los ingenieros de Invoxia aun están desarrollando esos modelos.
Todos los collares cuentan con resistencia al agua IP67, por lo que no tendrás que preocuparte si a tu perro le da por pegarse un chapuzón.