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Ciencia

SpaceX sorprende al mundo y desvía la cápsula experimental circular en el espacio

Una cápsula alemana diseñada para resistir el reingreso atmosférico fue lanzada con éxito, pero aterrizó lejos de su objetivo en el Atlántico. La desviación, causada por un cambio de trayectoria de SpaceX, impidió la recuperación de datos clave.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Lo que debía ser un vuelo inaugural prometedor para una cápsula experimental alemana terminó en un aterrizaje no previsto que frustró parte de los objetivos de la misión. ATMOS Space Cargo, la empresa detrás del desarrollo, se enfrentó a cambios de último momento que alteraron significativamente la operación. A continuación, los detalles de esta inesperada maniobra espacial.

Lanzamiento alterado por un cambio de trayectoria

Una startup alemana se preparaba para probar una cápsula de reingreso diseñada para alcanzar la órbita terrestre y soportar el intenso calor de la reentrada. En su primer vuelo, la cápsula PHOENIX 1 fue lanzada al espacio como parte de una misión compartida de SpaceX, pero un cambio en los planes de vuelo desvió por completo el curso previsto.

ATMOS Space Cargo lanzó su cápsula el lunes a las 20:48 (ET), alojada dentro de un cohete Falcon 9 de SpaceX. Sin embargo, unas dos horas después del despegue, el vehículo reentró en la atmósfera terrestre y cayó al océano Atlántico, frente a la costa de Brasil, muy lejos del punto previsto en el océano Índico. Esta desviación impidió la recuperación del módulo y con ello, la obtención de datos e imágenes clave para evaluar el desempeño del escudo térmico.

El objetivo principal de esta primera misión era poner a prueba el escudo térmico durante el reingreso. ATMOS espera con este tipo de pruebas desarrollar una cápsula capaz de llevar investigaciones al espacio y regresar con seguridad a la Tierra.

Nuevas condiciones, nuevo desafío

PHOENIX 1 formó parte de la misión compartida Bandwagon-3 de SpaceX, que incluía también un satélite militar para Corea del Sur y un satélite meteorológico de una empresa con sede en Boston. Sin embargo, a unas cinco semanas del lanzamiento, SpaceX informó a ATMOS sobre un cambio en la trayectoria de vuelo debido a restricciones operativas impuestas por el satélite surcoreano.

“Con la reciente actualización del diseño de misión, el ángulo de trayectoria y la ruta de retorno cambiaron, así que volvimos a la mesa de diseño para adaptarnos rápidamente”, explicó ATMOS en un comunicado.

Inicialmente, la empresa había instalado estaciones terrestres en África y Mauricio para mantener la comunicación con la cápsula y recibir datos de los sensores térmicos. La trayectoria original preveía un reingreso por encima de esas estaciones y un amerizaje en el océano Índico, cerca de la isla de La Reunión.

Sin embargo, la nueva trayectoria alteró el recorrido: la cápsula comenzó su descenso sobre Los Ángeles, cruzó Colombia y sobrevoló Cuiabá (Brasil), terminando por caer en el océano Atlántico, 500 kilómetros más allá de la costa prevista.

ATMOS tuvo que adaptar rápidamente su infraestructura, instalando nuevas estaciones y fletando un avión para intentar recoger datos durante el reingreso. Aun así, la distancia del punto de amerizaje frustró la recolección de datos esenciales.

La empresa logró recuperar datos de cuatro cargas útiles comerciales a bordo, y los primeros indicios sugieren que el escudo térmico de PHOENIX 1 funcionó correctamente.

Misión valiosa pese a los contratiempos

Las misiones compartidas permiten a startups espaciales lanzar cargas a menor costo, aunque conllevan riesgos como los cambios de último minuto. Pese a todo, Sebastian Klaus, CEO de ATMOS Space Cargo, consideró el vuelo como un logro importante.

“En general, diría que fue una misión muy exitosa”, declaró durante una conferencia de prensa posterior al vuelo.

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