La mayoría nos hemos comido alguna vez una tostada quemada, sobre todo cuando tenemos mucha prisa o simplemente no te quedan más rebanadas para desayunar. Sin embargo, además del sabor desagradable de la misma, existe la teoría de que son peligrosas. ¿Qué dice sobre ello la ciencia? Para ser más exactos, la teoría más compartida…