La historia del rascacielos de Londres que derrite coches y fríe huevos al reflejar la luz del sol es de por sí surrealista. Pero su arquitecto, el uruguayo Rafael Viñoly, ha añadido aún más surrealismo al asunto en sus últimas declaraciones. Admite fallos de diseño en el Walkie Talkie, o fryscraper, como ya se conoce…