Estoy revisando la bandeja de spam cuando una pequeña cadena de caracteres llama mi atención. Es mi contraseña. Una contraseña vieja, que ya no uso, pero única, con un significado muy personal. La última estafa de “sextorsión” ha llegado a mi correo, y es tan sofisticada como inquietante. Aunque parezca mentira, las estafas por correo…
Cuántas veces nos habrá escrito aquel mítico príncipe nigeriano para ofrecernos una fortuna a cambio de resolverle no sé qué problema con una herencia. Fuera como fuera, al final siempre se trataba de dar una pequeña suma de dinero por adelantado. Si creías que la era dorada del spam había quedado atrás, ¡mira esto! Sí,…