A menos de dos años después de su esperado debut, Tesla está realizando un movimiento agresivo —y casi desesperado— para rescatar al Cybertruck, un vehículo que muchos consideran uno de los mayores fracasos de la historia automotriz reciente.
Afectada por problemas de producción, fallas de control de calidad y ventas por debajo de lo esperado, la compañía ha incluido su llamativa camioneta en una gran campaña de descuentos. La oferta incluye un incentivo poderoso que Tesla solía reservar solo para sus clientes más fieles: la transferencia gratuita de su software de Full Self-Driving (FSD), valorado en 12.000 dólares.
Se trata de una concesión asombrosa que deja en claro que la empresa está dispuesta a sacrificar una fuente clave de ingresos para sacar estas bestias angulosas de acero inoxidable de los depósitos y ponerlas en las calles.
Los detalles de la oferta
La promoción, que fue incorporada silenciosamente a la página de “Ofertas actuales” de Tesla, permite a los dueños actuales que ya compraron el FSD transferir esa función a un nuevo Cybertruck sin costo adicional. Durante años, el FSD estuvo vinculado exclusivamente al vehículo, no al propietario. Hacerlo transferible ha sido la petición más repetida entre los seguidores de la marca, y hasta ahora solo se había ofrecido durante breves promociones para los modelos más populares: Model 3, Y, S y X.
Agregar el Cybertruck a esa lista es una jugada estratégica arriesgada. Por un lado, es un fuerte gancho para miles de seguidores de Tesla que aún dudan sobre la peculiar camioneta. Por otro, es una admisión tácita de que el Cybertruck no puede venderse por sus propios méritos.
La medida llega en medio de una campaña de ventas más amplia, mientras Tesla se prepara para el vencimiento —el 30 de septiembre— del crédito fiscal federal de 7.500 dólares para vehículos eléctricos. La empresa también está ofreciendo importantes descuentos por inventario y 10.000 millas gratuitas de carga en supercargadores para toda su línea. Sin embargo, la inclusión del Cybertruck en la promoción de transferencia del FSD es única, dirigida al único grupo que aún podría estar interesado: los seguidores acérrimos de Tesla.
Todo ha sido problemas y caídas
Desde su lanzamiento, el Cybertruck ha estado plagado de problemas. Los primeros modelos fueron criticados por desalineaciones en los paneles, tendencia a la corrosión y numerosos errores de software. Pero más allá de los defectos técnicos, su diseño radical y su elevado precio no han logrado atraer al comprador tradicional de camionetas, que continúa optando por modelos más convencionales como la Silverado EV de Chevrolet.
Tesla no publica cifras específicas de ventas para el Cybertruck, pero analistas de la industria y datos de registros sugieren que las entregas están muy por debajo de las proyecciones iniciales. Es raro ver uno circulando en Estados Unidos, muy lejos de la omnipresencia del Model Y o el Model 3. En el segundo trimestre de 2025, Tesla vendió apenas 4.306 Cybertrucks, una caída del 50,8 % respecto a las 8.755 unidades entregadas en el mismo período del año anterior, según datos de Kelley Blue Book.
Al ofrecer la transferencia del FSD, Tesla está subsidiando al Cybertruck con su producto más rentable. Es una solución temporal para un problema estructural: ¿cómo vender un vehículo que el mercado parece haber rechazado? Por ahora, la respuesta de la compañía parece estar en apoyarse en la lealtad de sus clientes existentes y regalar su “joya de la corona” para cerrar la venta. Queda por ver si esta medida será suficiente para revertir el destino de esta atribulada camioneta.