Image: Apple

Finalmente, Apple no ha lanzado el modelo más “barato” de iPad que muchos apuntaban. Esto significa que aunque a buen precio, la compañía seguirá compitiendo en un escalón diferente a los Chromebooks de Google. Además, el nuevo lanzamiento también ha supuesto renunciar a algunas características.

Quizás, la mejor expresión que define al nuevo iPad es que se encuentra en “tierra de nadie”, o casi, no va a competir con modelos extremadamente económicos para popularizarlo en las escuelas, o al menos no parece que vaya a suponer un cambio radical.

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Por otro lado, en cuanto a avances y especificaciones, también ha supuesto, si no un retroceso, sí una sensación de innovación muy light, posiblemente para conseguir el precio final. Al soporte de Apple Pencil, muy celebrado y seguramente lo mejor del modelo, el resto de características ya existían, quedándose por el camino opciones que hubieran supuesto un modelo realmente diferente.

Image: Apple

Por ejemplo, no incluye la tan nombrada pantalla ProMotion del iPad Pro, por tanto, no habrá mayor tasa de refresco ni pantalla de 120 Hz para conseguir que las animaciones se muevan con mayor fluidez.

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Algo parecido ocurre con otras actualizaciones que finalmente no llegaron, como el Wide color P3 y el Trune Tone que adapta los tonos dependiendo de la luz que existe alrededor. Con todo, probablemente el fallo o error más palpable es que el modelo no cuenta con soporte de Smart Keyboard (en realidad no cuenta con conexión smart), sobre todo teniendo en cuenta que el objetivo de la nueva tableta son los estudiantes.

Por último, y aunque era de esperar, el nuevo iPad se ha quedado sin características como las 4K en vídeo o la inclusión de una segunda generación de Touch ID. Será en otra ocasión, y quizás por ello la presentación del iPad ha quedado un tanto descafeinada.