San Valentín no siempre pide comedias románticas luminosas. A veces apetece algo más retorcido, más intenso y envuelto en terciopelo negro. Para quienes prefieren el romanticismo gótico, la televisión ofrece hoy una oportunidad única de revisitar una de las películas de vampiros más ambiciosas de los años noventa, un título que quiso elevar el género a la categoría de gran melodrama épico.
Un relato de amor, culpa y eternidad
Entrevista con el vampiro, dirigida por Neil Jordan, adapta la célebre novela de Entrevista con el vampiro y sitúa su historia en un marco tan lujoso como sombrío. La película arranca en el San Francisco contemporáneo, donde Louis de Pointe du Lac, un vampiro con casi dos siglos de existencia, decide contar su historia a un periodista escéptico.
Ese relato nos transporta a la Luisiana del siglo XVIII, donde Louis es transformado por Lestat de Lioncourt, un vampiro aristocrático, seductor y cruel. A partir de ahí se despliega una existencia marcada por la culpa, la soledad y una relación profundamente ambigua entre creador y criatura.

Tom Cruise, contra todo pronóstico
El fichaje de Tom Cruise como Lestat fue recibido con enorme escepticismo, incluido el de la propia Anne Rice. Sin embargo, el actor terminó ofreciendo una de las interpretaciones más memorables de su carrera, abrazando el exceso, el carisma y la crueldad del personaje con absoluta entrega.
A su lado, Brad Pitt encarna a Louis desde un registro opuesto: introspectivo, atormentado y melancólico. La tensión entre ambos personajes es el verdadero motor emocional del filme, incluso cuando su dimensión romántica solo puede leerse “entre líneas”, suavizada por las convenciones del Hollywood de la época.
La ambición de una epopeya vampírica
Con un presupuesto cercano a los 70 millones de dólares —una cifra inaudita entonces para una película de vampiros—, el productor David Geffen buscaba crear una obra de gran escala, algo así como el Lo que el viento se llevó del terror gótico. El resultado es una película visualmente deslumbrante, cargada de decorados fastuosos, vestuario exquisito y una atmósfera operística.
Neil Jordan potencia el melodrama y la sensualidad, acercándose al espíritu de otras grandes revisiones góticas de la década, como Drácula de Bram Stoker. El paso del tiempo, la inmortalidad como condena y la imposibilidad del amor pleno atraviesan cada escena.
Un clásico imperfecto pero inolvidable
Aunque la película no explotó del todo el subtexto romántico presente en la novela —por miedo al escándalo que habría supuesto—, eso no impidió que se convirtiera en un clásico absoluto del cine vampírico. Su influencia sigue siendo palpable y su aura trágica continúa fascinando a nuevas generaciones.
Hoy, Entrevista con el vampiro es una elección ideal para un San Valentín distinto: oscuro, apasionado y cargado de emociones eternas. Puedes verla esta noche en Veo7 a partir de las 22:00.