Afganistán vuelve a ser escenario de una tragedia devastadora. En plena madrugada, un terremoto de magnitud 6,0 sorprendió a la población de Nangarhar, con epicentro cerca de Jalalabad, y dejó un rastro de destrucción masiva. Los derrumbes de viviendas, la falta de medios de rescate y el temor a nuevas réplicas hacen que el balance de víctimas pueda seguir aumentando en las próximas horas.
El temblor y sus primeros efectos
El sismo ocurrió poco antes de la medianoche, hora local, y se prolongó durante unos 30 segundos. Fue tiempo suficiente para que centenares de viviendas construidas con barro se vinieran abajo, sepultando a familias enteras. Testigos relataron escenas de pánico y el colapso de edificios enteros en Jalalabad y aldeas vecinas.
Las autoridades cifran por ahora en más de 800 las víctimas mortales y en 2.500 los heridos, aunque la cifra podría aumentar a medida que avancen las labores de rescate.
A powerful earthquake hit Kunar & Nangarhar, leaving 800+ dead & many displaced. Our people need urgent help. Please join me in supporting the victims. Every donation counts. 🇦🇫🙏 #Afghanistanhttps://t.co/z3WaB0Snci pic.twitter.com/T9yfn50VWa
— Mohammad Nabi (@MohammadNabi007) September 1, 2025
Rescates a contrarreloj y recursos escasos
Con carreteras cortadas, puentes dañados y cortes de electricidad, las operaciones de rescate se complican. Muchas comunidades permanecen aisladas y los vecinos se ven obligados a excavar con sus propias manos entre los escombros para encontrar supervivientes.
La Defensa Civil afgana estudia enviar equipos por vía aérea a las zonas más remotas, pero la inestabilidad política y la presencia de grupos armados dificultan la intervención. Mientras tanto, la Media Luna Roja y agencias de la ONU han comenzado a desplegar ayuda básica: agua potable, alimentos, medicinas y refugios de emergencia.
Un país frágil ante los desastres
Ubicado en la falla del Hindu Kush, Afganistán es uno de los países más vulnerables del mundo a los terremotos. La baja calidad de las construcciones rurales —hechas con barro y sin refuerzos estructurales— multiplica los daños. A ello se suma la falta de políticas de prevención y preparación frente a emergencias.
Un fuerte terremoto de magnitud 6.0 sacudió el este de Afganistán, dejando al menos 600 muertos y 2,000 heridos.https://t.co/I459O0wrog pic.twitter.com/T1wpUJXjeZ
— SAMA (@JuanJose_SAMA) September 1, 2025
Los expertos alertan además de posibles réplicas en los próximos días, lo que obliga a la población a dormir al raso por miedo a nuevos derrumbes.
Una tragedia que reclama prevención
Este terremoto, uno de los más mortíferos de los últimos años en Afganistán, reabre el debate sobre la necesidad urgente de invertir en infraestructuras resilientes y planes de preparación comunitaria. Sin cambios profundos en la forma de construir y responder a emergencias, advierten los especialistas, el país seguirá expuesto a tragedias similares.
Fuente: Meteored.