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Tras 67 años en el espacio y quieren traer de regreso al satélite más viejo de mundo

Se propone una misión para traer al Vanguard-1 y exhibirlo como reliquia de la era espacial.

En marzo de 1958 se lanzó a la alta órbita elíptica un satélite esférico de extraño aspecto y tamaño similar al de un pomelo. Su nombre: Vanguard-1. Fue una prueba de capacidad de lanzamiento en los inicios de la histórica era espacial. Otros satélites de su época reingresaron por la atmósfera terrestre, y acabaron envueltos en llamas, pero el Vanguard-1 sigue en órbita, viajando en silencio por el vacío del espacio. Ahora, un equipo de ingenieros e investigadores quiere traerlo de regreso para inspeccionarlo de cerca, y buscan cómo lograrlo. 

El Vanguard-1 es el segundo satélite estadounidense que se lanzó al espacio. Lo concibió el Laboratorio de Investigación Naval en 1955, para probar la capacidad de lanzamiento de un vehículo de lanzamiento de tres etapas, y para estudiar los efectos del duro entorno espacial sobre un satélite. Hoy es el objeto artificial más antiguo que orbita en torno a la Tierra. Un equipo de investigadores e Ingenieros de Booz Allen Hamilton, consultora de Virginia, armó una propuesta para regresar el satélite desde el espacio de modo que ya en la Tierra se lo pueda estudiar y ver el estado de su equipamiento después de tantos años, según informa Space.com. La propuesta del equipo se detalla en un trabajo publicado en el Centro de Investigación Aeroespacial.

La clave de su duración

El Vanguard-1 dejó de comunicarse en 1964, pero los datos de rastreo muestran su ubicación oy órbita. El satélite ha durado tanto debido a que está en una órbita elíptica alta, a diferencia de los Sputniks soviéticos y el Explorer-1 de EE.UU. que cayeron al mar poco meses o años después debido al arrastre atmosférico de la órbita baja de la Tierra. Si se lo regresa, el Vanguard-1 sería el satélite más antiguo en volver a la Tierra.

 Los investigadores sugieren que el satélite puede colocarse en una órbita más baja para atraerlo o se lo puede desviar hacia la Estación Espacial Internacional. En 1984 la NASA utilizó a sus astronautas para captar un satélite durante las caminatas espaciales utilizando un equipo conocido como Unidad De Maniobras. Los satélites de comunicaciones Westar 6 y Palapa B2 acabaron en las órbitas equivocadas por fallas en las etapas superiores de los cohetes, por lo que la agencia espacial envió a los astronautas a buscar las naves espaciales que seguían siendo funcionales, según la NASA. Ubicaron los satélites en la plataforma de cargas del Space Shuttle, y los regresaron a la Tierra.

Debido a la antigüedad del Vanguard-1 los astronautas deberían manipularlo con cuidado, expresa el equipo que propone la tarea. Antes de tratar de regresarlo, sugieren que se envíe una nave espacial que se acerque al satélite para inspeccionar de cerca en qué condiciones se encuentra. Los ingenieros sugirieron la asociación con algún entusiasta espacial millonario que financie el emprendimiento, o usar un vehículo de SpaceX para traer el satélite. 

Una vez en Tierra los expertos examinarían el Vanguard-1 para evaluar su situación: si ha sido impactado por basura espacial, si sigue entero, y todo lo que pudiera haberlo afectado a lo largo de tantos años en el espacio. Luego proponen que se exhiba en el Smithsonian a modo de cápsula de tiempo como recordatorio de la historia de los vuelos espaciales.

“Las futuras misiones (de remoción de basura espacial de captación de materiales para fabricación en órbita, e incluso de exploración del espacio profundo) podrían beneficiarse de las técnicas utilizadas para regresar al Vanguard 1”, indica el trabajo. “Sería un desafío, pero posible, y un paso invalorable para el avance de toda la comunidad espacial de EE.UU.”.

 

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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