El mosaico de Madaba, un mapa del siglo VI d.C. que decora el suelo de una basílica en Jordania, había sido un rompecabezas para la arqueología. Entre sus referencias figuraba la enigmática Tharais, una ciudad bizantina de paradero desconocido. Hoy, tras años de investigación, un equipo internacional parece haber resuelto el misterio con un hallazgo que promete reescribir parte de la historia cristiana de Oriente Próximo.
Un mapa antiguo y una incógnita sin respuesta

El mosaico de la Basílica de San Jorge, en Madaba, es la representación cartográfica más antigua conocida de Tierra Santa. Allí aparecen con detalle ciudades como Jerusalén, Belén y Jericó, además de una misteriosa Tharais cuya ubicación real se perdió con el paso de los siglos. Durante décadas, arqueólogos e historiadores debatieron sobre su emplazamiento sin llegar a un consenso, hasta que nuevas pistas en la región de Karak cambiaron el rumbo de la investigación.
Pistas en el terreno y un cambio de hipótesis
Entre 2021 y 2024, el equipo liderado por Musallam Al-Rawahneh, de la Universidad de Mutah, detectó un incremento inusual de fragmentos cerámicos y vestigios bizantinos cerca de la localidad de El-‘Iraq. Este descubrimiento coincidía con la posición de Tharais en el mapa de Madaba, descartando hipótesis anteriores que la situaban en zonas más remotas. Los hallazgos incluían piezas de mosaico, cristalería y herramientas agrícolas que sugerían un asentamiento importante.
Evidencias de una comunidad cristiana perdida

La confirmación llegó con restos arquitectónicos que apuntaban a una basílica bizantina y varias inscripciones funerarias en griego y latín fechadas entre los siglos V y VII d.C. Estos indicios revelan que Tharais fue, en su momento, un enclave religioso y un punto clave en rutas comerciales de la época. Además, los arqueólogos encontraron prensas de aceite y molinos que demuestran la autosuficiencia económica de la comunidad.
Un hallazgo que mira al futuro
El descubrimiento no solo cierra un capítulo abierto durante décadas, también subraya la necesidad de proteger el patrimonio cultural de Jordania. El equipo planea nuevas excavaciones para comprender mejor la vida en Tharais y su papel dentro del Imperio bizantino oriental. Como destaca Al-Rawahneh, “no se trata solo de encontrar la ciudad, sino de preservar su legado para las próximas generaciones”.