Image: Wikimedia Commons

31 de octubre de 1957, noche de Halloween en Sun Valley, un suburbio de California. Peter y Betty Fabiano se estaban preparando para ir a la cama cuando escucharon el timbre de la puerta. Peter baj√≥ las escaleras imaginando que eran unos cr√≠os con el t√≠pico ‚Äútruco o trato‚ÄĚ de las fiestas.

Lo cierto es que eran casi de las 12 de la noche, un poco tarde para tocar a alguien. Peter acudi√≥ a la llamada algo enfadado y por el camino recogi√≥ la caja donde guardaban los caramelos para los peque√Īos. Cuando el timbre de la puerta hab√≠a sonado Betty estaba apagando todas las luces de la planta de arriba, espacio donde la pareja ten√≠a su dormitorio.

Advertisement

Cuando el se√Īor Fabiano lleg√≥ a la entrada y abri√≥ la puerta, Betty pudo escuchar que su marido dijo: ‚Äú¬ŅNo es un poco tarde para este tipo de cosas?‚ÄĚ Hubo una respuesta amortiguada, ‚ÄúNo‚ÄĚ. seguida de un fuerte estallido y luego un golpe. Cuando Betty baj√≥ corriendo, oy√≥ el chirrido de los neum√°ticos de un veh√≠culo acelerando.

En el suelo se encontraba su esposo, jadeando sin aliento y sangrando por una herida de bala en el pecho. La se√Īora Fabiano pidi√≥ ayuda, Judy, la hija de 15 a√Īos de Betty de un matrimonio anterior, llam√≥ a la polic√≠a. A Peter se lo llevaron a un hospital cercano, pero nunca se despert√≥. Betty permaneci√≥ sedada durante unos d√≠as antes de ponerse a disposici√≥n de la polic√≠a para ser interrogada.

Image: Portada de LA Times tras el crimen

Advertisement

Unos segundos antes de la fat√≠dica escena del 31 de octubre, cuando el se√Īor Fabiano acudi√≥ a la puerta, se hab√≠a encontrado de frente con lo que parec√≠a una mujer adulta vestida con pantalones vaqueros azules y una m√°scara barata que le cubr√≠a el rostro. La extra√Īa apuntaba detr√°s de una bolsa a su pecho.

Cuando Betty fue interrogada por la polic√≠a les dijo que hab√≠a escuchado dos voces esa noche, una masculina y otra que parec√≠a la de un hombre que se hac√≠a pasar por una mujer. La polic√≠a investig√≥ durante d√≠as el m√≥vil de cualquiera que estuviera en el radio de Peter. Poco despu√©s, un medio local se√Īal√≥ que el tiroteo recordaba o ten√≠a un aire al de los asesinatos de pandillas, mientras, los agentes segu√≠an tratando de averiguar por qu√© Peter hab√≠a sido un objetivo.

Lo cierto es que su pasado estaba pr√°cticamente inmaculado. El √ļnico punto ‚Äúnegro‚ÄĚ era un cargo de delito menor cuando trabajaba como corredor de apuestas en 1948. De resto, Peter Fabiano estaba limpio y viv√≠a desde hac√≠a a√Īos como due√Īo de varios salones de belleza.

Advertisement

Tras varias semanas de investigaci√≥n, la polic√≠a encontr√≥ una sospechosa gracias a Betty, una que cre√≠a que podr√≠a querer hacerle da√Īo a Peter: Joan Rabel, una antigua amiga de la familia que hab√≠a trabajado con Peter en su negocio. No s√≥lo eso: Rabel y Betty hab√≠an sido muy buenas amigas e incluso esta √ļltima estuvo viviendo con la sospechosa durante un tiempo cuando su matrimonio pas√≥ por una crisis.

Betty le contó a las autoridades que Peter se puso celoso de la relación entre las dos. La pareja finalmente se reconcilió, pero a cambio Peter le hizo jurar a Betty que no volvería a ver a Rabel ni a pronunciar su nombre en su presencia.

Advertisement

Los agentes detuvieron a Rabel. La mujer negó cualquier participación argumentando que estuvo en casa toda la noche y que su coche estuvo en la entrada como prueba de ello.

Lo cierto es que era verdad, a medias. Su vehículo estuvo en la entrada toda la noche, pero después de entrevistar a varios conocidos, los detectives se dieron cuenta de que ella no estuvo en casa. Una amiga de Rabel le dijo a los agentes que le prestó su coche esa noche.

Dada la situación, Joan tuvo que admitir que tomó prestado el vehículo para comprar algo de comida. Sin más pruebas sólidas, la policía la dejó libre.

Advertisement

Aproximadamente un mes despu√©s, una llamada an√≥nima lleva a los detectives hasta el casillero de una tienda, una especie de caja de seguridad que se pod√≠a alquilar para particulares. En su interior encontraron un arma calibre .38 cuya bal√≠stica confirm√≥ m√°s tarde que coincid√≠a con la utilizada para matar al se√Īor Fabiano.

El arma estaba registrada a nombre una asistente de laboratorio en un hospital infantil de Los Angeles: Goldyne Pizer, de 42 a√Īos. La polic√≠a la arrest√≥ el 12 de noviembre. La mujer confes√≥ casi al instante alegando que Rabel la hab√≠a obligado a disparar a Peter. Insisti√≥ en que no fue su culpa, y que Joan la hab√≠a influenciado bajo un tipo de ‚Äúhechizo‚ÄĚ que la hizo actuar as√≠.

Advertisement

Tras la confesi√≥n, Rabel fue arrestada tambi√©n. A principios de diciembre, la polic√≠a organiz√≥ un cara a cara entre ambas y sus abogados. Seg√ļn dijo Pizer:

Me dijo que el se√Īor Fabiano era un hombre vil y malvado, un hombre que destruy√≥ todo a su alrededor. Tambi√©n me dijo que hab√≠a maltratado a su esposa y que estaba vendiendo narc√≥ticos.

Luego le dijo a la policía que había comprado un arma con dinero que Rabel le había dado, explicando cómo habían conducido hasta la casa de los Fabiano semanas antes del asesinato para que ella lo reconociera. Rabel, mientras tanto, permaneció en silencio.

Advertisement

Los detectives tuvieron que retroceder varios a√Īos en el tiempo para tratar de entender la rocambolesca historia. Peter y Betty se conocieron a finales de los a√Īos cuarenta. Peter era un ex marine, y Betty era una mujer divorciada con dos hijos. Seg√ļn los datos del censo federal de 1950, ambos se casaron y vivieron en Kingston, Nueva York, donde Peter trabajaba como conductor de camiones. En 1956 se mudaron a Los √Āngeles y abrieron dos salones de belleza.

Image: Peter y Betty Fabiano

Peter contrat√≥ a Rabel para trabajar en uno de ellos. Rabel era por aquel entonces una fot√≥grafa independiente de 40 a√Īos. La mujer se convirti√≥ en alguien muy familiar para la pareja, tanto, que cuando el matrimonio comenz√≥ a tener problemas, Betty se mud√≥ con Rabel.

Advertisement

Hab√≠a un peque√Īo detalle de lo que ocurri√≥ entre las dos mujeres que no se supo hasta varios meses despu√©s del asesinato. Los Angeles Times describi√≥ la relaci√≥n de ambas como ‚Äúanormal‚ÄĚ, y aquello fue lo m√°s cercano en la √©poca a imprimir la palabra homosexual. Por eso cuando Betty y Peter se reconciliaron, la condici√≥n fue cortar todo contacto con Rabel.

Tras Betty, Rabel sedujo a Pizer. La mujer naci√≥ en Rockford, Illinois, hija de inmigrantes alemanes. En 1940 se mud√≥ a Los √Āngeles y comenz√≥ a trabajar como secretaria. El 29 de octubre de 1944, casi exactamente 13 a√Īos antes de matar a Peter, se cas√≥ con Herbert Krome, un farmac√©utico. M√°s tarde se divorciaron y Pizer comenz√≥ a intimar con mujeres hasta conocer a Rabel.

Se programó el juicio de ambas mujeres para diciembre. Un juez ordenó a tres psiquiatras que las examinaran. Pizer le dijo a uno de ellos:

Personalmente, no ten√≠a ning√ļn motivo. El √ļnico era complacer a Joan. Siempre me influ√≠a mucho. Me impresion√≥ y siempre confi√© en ella.

Advertisement

Despu√©s de escuchar el relato de Pizer sobre el asesinato, el psiquiatra escribi√≥: ‚ÄúLo √ļnico que pens√≥ fue que hab√≠a salvado a su amiga, Joan Rabel, de una persona malvada‚ÄĚ.

Las mujeres fueron acusadas de asesinato en primer grado, aunque finalmente se redujo a asesinato en segundo grado despu√©s de haber llegado a un acuerdo de culpabilidad. El juez las conden√≥ a cinco a√Īos en vez de cadena perpetua.

Advertisement

Seg√ļn LA Times, cuando Pizer qued√≥ en libertad permaneci√≥ en el √°rea de Los √Āngeles. Muri√≥ a la edad de 83 a√Īos en 1998. Por su parte, Rabel fue liberada en alg√ļn momento no concreto y se le perdi√≥ la pista p√ļblica. Betty Fabiano falleci√≥ a la edad de 81 a√Īos en 1999.¬†

Aquella noche de Halloween, el caso de la muerte de Peter Fabiano no fue uno m√°s. Un a√Īo despu√©s de su asesinato, los medios y la opini√≥n p√ļblica criticaron el que se conoci√≥ en el tiempo como el ‚Äúcrimen por truco o trato‚ÄĚ. El crimen pasional se ve√≠a como una indulgencia de los jueces y fiscales locales, citando como un ejemplo de mujeres que reciben un trato diferente en la sala del tribunal. [LA Times, HistoricHorrors, NYDaily[