El anuncio no llegó desde Marruecos
La noticia apareció el 26 de julio en Truth Social. Donald Trump publicó un video promocional que mostraba imágenes aéreas de una carretera atravesando el desierto y la presentaba como la futura “President Donald J. Trump Highway”.
El presidente estadounidense agradeció al rey Mohamed VI el “gran honor” y aseguró que esperaba recorrer algún día toda su extensión. La grabación describía la infraestructura como una “carretera de la paz para la prosperidad” y la relacionaba con los 250 años de vínculos entre Estados Unidos y Marruecos.
Existe, sin embargo, un matiz importante. Hasta ahora, la vía continúa apareciendo en las comunicaciones marroquíes como carretera o vía rápida Tiznit-Dajla. No se ha publicado una confirmación oficial que aclare si el nuevo nombre ya es administrativo o si, por el momento, se trata de una denominación simbólica y promocional.

Es una carretera ya terminada, no un proyecto nuevo
La infraestructura tiene 1.055 kilómetros y conecta Tiznit, en el sur de Marruecos, con Guelmim, Tan-Tan, El Aaiún, Bojador y Dajla. Aunque suele describirse como una autopista, técnicamente es una vía rápida surgida del ensanchamiento y desdoblamiento de diferentes tramos de la carretera nacional 1.
El proyecto comenzó en 2015, necesitó cerca de una década de trabajos y quedó plenamente operativo en enero de 2025. Su inversión alcanzó aproximadamente 10.000 millones de dirhams, alrededor de 1.000 millones de dólares.
La carretera no solo reduce los tiempos de viaje. También forma parte del plan marroquí para conectar el puerto Dajla Atlántico con el resto del país y crear un corredor logístico hacia África subsahariana. Ese puerto, todavía en construcción, está llamado a convertirse en un centro de comercio, pesca, industria y exportación energética.
El nombre tiene una evidente carga geopolítica
Buena parte del recorrido atraviesa el Sáhara Occidental, un territorio que Marruecos controla en su mayoría y considera parte de sus “provincias del sur”. El Frente Polisario reclama, en cambio, la creación de un Estado saharaui independiente.
Las Naciones Unidas siguen incluyendo al Sáhara Occidental entre los territorios no autónomos pendientes de descolonización. Por eso, una carretera que conecta Marruecos con El Aaiún y Dajla no es únicamente una obra de transporte: también contribuye a integrar económica y administrativamente la zona bajo control marroquí.
“Thank you to Highly Respected Mohammed VI, the King of Morocco — Such a Great Honor! I look forward to traveling the entire length of this Great Highway someday, hopefully soon! President DONALD J. TRUMP” pic.twitter.com/WSYZoGFxzB
— Department of State (@StateDept) July 26, 2026
Trump fue decisivo para la estrategia de Rabat
En diciembre de 2020, durante su primer mandato, Trump reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. El anuncio se produjo en paralelo al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel dentro de los Acuerdos de Abraham.
Estados Unidos ha mantenido esa posición. El 30 de julio de 2026, el secretario de Estado Marco Rubio volvió a respaldar la soberanía marroquí y calificó el plan de autonomía presentado por Rabat como la base para alcanzar una solución al conflicto.
Bautizar la carretera con el nombre de Trump funciona así como un agradecimiento por una de las decisiones diplomáticas más importantes para Mohamed VI. También envía un mensaje: Rabat quiere que Washington siga respaldando su estrategia territorial y sus inversiones en el Sáhara Occidental.
Algunos medios han interpretado el gesto como una forma de ganar influencia ante el Mundial de 2030, que Marruecos organizará junto con España y Portugal. Sin embargo, no existe evidencia pública de que el nombre de la carretera esté relacionado con la elección del estadio de la final. Por ahora, el significado más claro está mucho más cerca de la geopolítica que del fútbol.