Donald Trump ha vuelto a dejar clara su postura intransigente sobre temas sensibles en Europa. En su primer día de visita oficial a Escocia, el presidente de Estados Unidos criticó duramente la inmigración en el continente y volvió a arremeter contra la energía eólica, una de sus obsesiones políticas más frecuentes.
Su llegada coincide con días tensos en el ámbito diplomático: además de visitar propiedades personales en Escocia, Trump se reunirá con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y con el primer ministro británico, Keir Starmer, en medio de negociaciones comerciales cruciales.
“Europa está siendo invadida”
En declaraciones a la prensa tras aterrizar en territorio escocés, Trump sostuvo que “la inmigración está matando a Europa”, repitiendo su retórica habitual sobre la llamada “invasión” de migrantes. El mandatario, sin embargo, evitó mencionar a qué líderes se refería cuando dijo que “algunos han evitado que esto ocurra” para no “avergonzar” a otros.
La elección de palabras forma parte de su línea política actual en Estados Unidos, donde la migración se ha convertido en uno de los temas clave de su nueva campaña presidencial. El uso del término “invasión” ha sido criticado en múltiples ocasiones por organizaciones de derechos humanos y partidos progresistas.
Von der Leyen, Starmer y un posible choque diplomático

Durante su estancia de cinco días, Trump mantendrá reuniones con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y con Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido. El tema principal será el nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, ya que Trump ha advertido que impondrá aranceles del 30% a partir del 1 de agosto si no se llega a un pacto.
Von der Leyen ha manifestado su deseo de “reforzar las relaciones transatlánticas”, pero la amenaza de aranceles ha tensado los ánimos en Bruselas. La UE, por su parte, ya ha preparado una lista de contramedidas comerciales en caso de que el ultimátum estadounidense se materialice.
Trump, por su parte, expresó optimismo sobre la posibilidad de un acuerdo, al declarar que “sería el mayor acuerdo de todos, si lo logramos”.
“Estáis arruinando vuestros campos”: Trump y su guerra contra la energía eólica
Otro de los blancos del presidente fue la energía renovable, y más específicamente, la energía eólica. En tono muy crítico, Trump pidió a Europa que “pare los molinos de viento”, alegando que “están arruinando los hermosos campos y matando a los pájaros”.
Sus declaraciones no son nuevas: ya en el pasado, Trump ha mostrado una animadversión abierta hacia los parques eólicos, incluso desde el punto de vista estético. En esta ocasión, volvió a insistir en que no quiere que los “molinos de viento” “destruyan nuestro lugar”, en alusión a su campo de golf en Aberdeenshire, donde ha librado batallas legales contra un proyecto eólico cercano.
Un viaje con fines personales y políticos
Aunque la visita tiene agenda política, también incluye paradas en propiedades privadas de la familia Trump. El mandatario recorrerá su campo de golf en Aberdeenshire, que será reabierto oficialmente el próximo 13 de agosto, y otro complejo en Turnberry, ambos gestionados actualmente por sus hijos a través de un fideicomiso.
Cabe recordar que la Organización Trump fue condenada recientemente a pagar los costes legales del Gobierno escocés, tras perder una demanda contra la construcción de un parque eólico que, según alegaban, afectaba negativamente las vistas desde el campo de golf.
Este viaje a Escocia refuerza el mensaje electoral de Trump tanto en política exterior como en economía y migración, marcando el tono para los próximos meses de campaña y relaciones internacionales.
[Fuente: Euro News]