El Observatorio de Dinámica Solar (SDO) ha estado observando al sol durante más de una década, recogiendo preciosos datos sobre nuestra estrella anfitriona y manteniendo el ojo puesto en sus violentas llamaradas. Pero la observación de la NASA se ha visto interrumpida ahora porque una tubería de agua se rompió, inundando el centro de recolección de datos del observatorio. Dañó el equipo eléctrico que procesa información de la estrella.
Estalló una tubería de enfriamiento por agua en el Centro de Operaciones de Ciencias Conjuntas (JSOC), de Stanford, donde se procesan los datos y están los servidores que almacenan la información del Generador de Imágenes Magnético y Helosísmico (HMI) y los instrumentos de Generación de Imágenes Atmosféricas (AIA) de la NASA, además de recoger datos del satélite observador del sol, y del Espectrógrafo de Imágenes de la Región de Interfaz (IRIS), según informó la agencia la semana pasada. El sitio web del SDO indicaba que “En la sala del JSOC había varios centímetros de agua, y esta mañana parece que ya se ha drenado el agua pero las cosas siguen mojadas y todavía hay una filtración hacia un equipo electrónico”.
Tomará tiempo repararlo todo
Hay instalaciones que no están operando mientras se intenta reparar el desperfecto, explicaron desde el centro. “En este momento no sabemos cuánto se demorarán en evaluar los daños, reparar el equipo, y recuperarlo todo. Sí sabemos que los daños y reparaciones son importantes, y que no se podrá trabajar hasta 2025”.
Durante ese tiempo las instalaciones no podrán procesar nuevos datos recogidos después del 26 de noviembre. Afortunadamente no se perdieron los datos recogidos antes de la inundación, y quedarán almacenados hasta que se reparen los daños sufridos por los servidores.
El observatorio solar de la NASA ayuda a los científicos a entender mejor la influencia del sol sobre la Tierra y el espacio cercano a la Tierra, monitoreando los cambios de la estrella a medida que pasa el tiempo. Lo amentable es que no se podrán recibir datos ahora, en especial porque el sol está en su fase más activa. En octubre la NASA confirmó que el sol está en el máximo solar, un período de actividad solar incrementada que a menudo afecta a la Tierra.
La NASA ha estado usando el observatorio para monitorear el sol y estudiar las tormentas solares. En mayo, la más grande de las tormentas geomagnéticas en dos décadas golpeó a la Tierra después de que el sol despidiera cantidad de partículas cargadas hacia nuestro planeta. El observatorio capturó imágenes de las potentes llamaradas solares que surgían del sol antes de la tormenta, constituyendo las primeras señales de advertencia de lo que sucedería luego.
Aunque el sol sigue con su errática conducta, las observaciones de la estrella se han pausado por un tiempo hasta que los servidores del observatorio en tierra se recuperen de los daños causados por la inundación.