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Un agujero negro fugitivo escapa de su galaxia y deja una estela de estrellas bebés

El telescopio Webb confirmó que acaban de detectar uno de los cuerpos celestes que más rápido se mueve

Hay un agujero negro supermasivo que avanza por el espacio con su masa de más de 10 millones de veces la del Sol, dejando una estela de gas que da origen a nuevas estrellas a su paso. Los astrónomos hace tiempo sostenían la teoría de los agujeros negros fugitivos, pero nunca habían logrado observar uno hasta ahora.

Con el telescopio espacial Webb, se pudo confirmar la detección del primer agujero negro fugitivo que se apartó de la galaxia donde se originó para huir a velocidades inauditas. Es uno de los objetos más veloces que se hayan observado en el cosmos y avanza a unos 1.000 kilómetros por segundo. A esa velocidad, podría ir desde la Tierra a la Luna en solo 14 minutos, según indicó la NASA.

En 2023 los astrónomos habían observado un brillante trazo de gas luminoso con el telescopio espacial Hubble. Luego, con el telescopio Web se pudo confirmar que era la estela que dejaba a su paso un agujero negro fugitivo. En un nuevo trabajo disponible en el servidor pre-publicación arXiv, dan detalles del descubrimiento.

En fuga

Mientras viaja por el espacio, este agujero negro fugitivo entra en el gas que tiene delante para crear una masiva onda de choque en arco. El gas se calienta debido al avance del agujero negro y da lugar al nacimiento de nuevas estrellas. La estela de estrellas bebés se extiende a lo largo de 200.000 años luz, detrás del agujero negro, según indica este trabajo de investigación.

Por lo general, los agujeros negros se ubican en el centro de las galaxias que los albergan. Pero este está a unos 230.000 años luz de su galaxia, por lo que tiene que haber estado avanzando a una velocidad suficiente como para escapar de su fuerza gravitacional.

¿Cómo logró salir el agujero negro de allí? Los astrónomos que participan en este trabajo creen que tal vez fue por la fusión de dos galaxias, que creó un impulso potente que a su vez envió al agujero negro en su viaje por el cosmos. Otra posibilidad es que una de las dos galaxias que se fusionaron tuviera un par de agujeros negros binarios. Cuando se fusionan tres agujeros negros, el sistema se vuelve inestable, obligando a uno de ellos a salirse y viajar por el espacio.

“Es algo que nos impacta y sorprende”, le dijo a Space.com Pieter van Dokkum, investigador de la Universidad de Yale y autor del nuevo trabajo. “Las fuerzas necesarias como para desalojar a un agujero negro tan masivo son increíblemente enormes. Y sin embargo, ya se había predicho que podían existir estos agujeros negros fugitivos”.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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