Saltar al contenido
Ciencia

Un antidepresivo común podría ayudar a tu cuerpo a luchar contra el cáncer

Un nuevo trabajo de investigación da indicios de que los ISRS podrían usarse contra el cáncer.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Una clase de antidepresivos comunes podrían tener más utilidad de lo que pensábamos. Un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy sugiere que los Inhibidores Selectivos de Recaptación de Serotonina, o ISRS, podrían proteger contra el cáncer y mejorar las defensas del sistema inmune a cargo de esa tarea.

El estudio estuvo encabezado por científicos de la Universidad de California de Los Ángeles y se publicó en Cell. Encontraron en ratones y otros experimentos de laboratorio que los ISRS encogen a una variedad de cánceres, mejorando la capacidad del sistema inmune para matar a las células cancerosas, y aumentando la efectividad de la inmunoterapia. Los investigadores esperan ahora llevar a cabo ensayos clínicos de ISRS para el cáncer en humanos.

La serotonina, una hormona con muchas funciones importantes, tiene una relación complicada con el cáncer. Aunque parece promover el crecimiento de ciertos tipos de tumores también parece mejorar nuestra respuesta inmune al cáncer. Los científicos esperan que las drogas existentes que interactúan con la serotonina, como muchos antidepresivos, puedan usarse para combatir el cáncer.

Hace varios años los investigadores de la UCLA publicaron un trabajo en que mostraban que los inhibidores de MAO – antidepresivos de primera generación que regulan la serotonina al inhibir las MAO – tenían un efecto anti cáncer en ratones. Pero esas drogas más antiguas pueden causar efectos colaterales negativos y no interactúan bien con muchas otras drogas o alimentos. Por lo tanto, luego decidieron ver si podían encontrar un efecto similar al apuntar a una proteína diferente que interactúa con la serotonina, la SERT. Y afortunadamente, ya tenemos drogas más seguras que inhiben la SERT: los ISRS.

Ensayos exitosos

Los investigadores usaron ISRS en modelos de ratones y humanos con diferentes tipos de cáncer (a algunos ratones les dieron cáncer derivado de células humanas, por ejemplo), melanoma, mama, próstata, colon y vejiga. Y en promedio, el tratamiento redujo el tamaño de esos tumores en más del 50%. El equipo también encontró que los ISRS parecían hacer que las células inmunes T lograran reconocer mejor y aniquilar a las células cancerosas.

“Resulta que los ISRS no solo hacen más felices a nuestros cerebros sino también a nuestras células %, incluso cuando luchan contra los tumores”, dijo la investigadora principal Lili Yang, profesora de microbiología, inmunología y genética molecular de la UCLA, en declaraciones de la universidad. “Los ISRS hicieron más felices a las células T en el entorno opresivo del tumor aumentando su acceso a las señales de la serotonina, y dándoles más vigor para luchar y aniquilar a las células del cáncer”.

Yang y su equipo luego unieron los ISRS con otro tratamiento que mejora la respuesta del sistema inmune contra el cáncer, la terapia ICB, inhibidores de puntos de control inmunitario. Son drogas que inhiben determinadas proteínas que normalmente impiden que las células inmunes ataquen a los tumores. En ensayos con ratones la combinación hizo que se redujeran aún más los melanomas y tumores del cáncer de colon y en algunos casos hasta parecieron erradicar el cáncer por completo.

Hasta ahora los hallazgos provienen de experimentos de laboratorio y con ratones, así que falta mucho todavía para que los ISRS sean lo próximo a usar en el tratamiento del cáncer. Aún así, el hecho de que estas drogas ya aprobadas para tratar la depresión hayan funcionado, es algo muy positivo. En comparación con los tratamientos experimentales, por ejemplo, requerirían mucho menos dinero y recursos en su desarrollo y aprobación.

La UCLA, en representación de los investigadores, ha presentado una patente que cubre su combinación y el equipo busca poner a prueba su hipótesis en un ensayo con humanos.

“Nuestro objetivo es diseñar un ensayo clínico para comparar los resultados de tratamiento entre pacientes de cáncer que tomen estas medicaciones con los que no las toman”, dijo Yang, que también es investigadora en el Centro de Microbioma Goodman-Luskin de la UCLA y el Instituto Parker de Inmunoterapia para el Cáncer.

Si tenemos suerte las mismas drogas que sirven para que no suframos depresión podrían formar parte de nuestro arsenal contra el cáncer.

Compartir esta historia

Artículos relacionados