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Ciencia

Un cráter que no existía en otoño aparece en Yellowstone y deja una sola explicación posible

EE.UU. detectó explosiones subterráneas sin sismos ni alertas visibles. Poco después, los satélites registraron una cavidad llena de agua caliente en el corazón de Yellowstone. ¿Qué ocurre cuando el suelo se abre en silencio y sin previo aviso? La ciencia tiene una hipótesis, pero el fenómeno sigue sorprendiendo.
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Una cavidad perfectamente circular, rodeada de lodo y fragmentos de roca, apareció en el Parque Nacional de Yellowstone sin previo aviso. Las primeras señales no fueron sismos ni columnas de humo, sino sonidos inaudibles para el oído humano. Las imágenes satelitales completaron el misterio: había nacido un cráter sin explosión aparente. ¿Cómo es posible?

Una explosión que no sacudió la tierra

Un cráter que no existía en otoño aparece en Yellowstone y deja una sola explicación posible
© R. Greg Vaughan / U.S. Geological Survey

Todo comenzó el 25 de diciembre de 2024, cuando sensores de infrasonido detectaron débiles explosiones subterráneas en la región de Porcelain Basin, dentro del área de Norris Geyser Basin. En ese momento, no se registró actividad sísmica ni cambios visibles. Pero en las semanas siguientes, algo comenzó a transformarse bajo la superficie.

El 13 de febrero de 2025, una cavidad de unos cuatro metros de diámetro apareció claramente en las imágenes satelitales. El cráter, lleno de agua a 43 °C y de un azul brillante, no figuraba en ningún mapa del otoño anterior. A su alrededor, las rocas cubiertas de lodo confirmaban que algo había salido con fuerza desde el subsuelo.

Un cráter que no existía en otoño aparece en Yellowstone y deja una sola explicación posible
© R. Greg Vaughan / U.S. Geological Survey.

A diferencia de otros eventos explosivos conocidos en Yellowstone —como el famoso Porkchop Geyser en 1989—, este fenómeno no lanzó material a distancia ni generó temblores. Todo indica que fue un proceso gradual de liberación de presión térmica, con múltiples pequeñas explosiones que abrieron paso al vapor sin sacudir el suelo.

Un laboratorio natural en constante mutación

Un cráter que no existía en otoño aparece en Yellowstone y deja una sola explicación posible
© Mike Poland / U.S. Geological Survey.

Yellowstone no es un volcán dormido: es un sistema en ebullición. Bajo sus praderas y bosques se extiende una enorme cámara magmática que alimenta más de 10.000 elementos hidrotermales. Allí, géiseres, fumarolas y fuentes termales aparecen, se apagan y cambian con una dinámica tan constante como impredecible.

La zona de Norris, epicentro de este nuevo cráter, alberga también al géiser más alto del planeta: el Steamboat. Sus cambios geológicos son tan frecuentes que el USGS mantiene allí una red continua de sensores y monitoreo. Gracias a estos dispositivos, se supo que el terreno comenzó a hundirse discretamente entre diciembre y enero.

Aunque los expertos no consideran que este evento represente un riesgo inmediato, sí subrayan que Yellowstone está muy lejos de ser un terreno estable. Este nuevo cráter, formado sin temblores, recuerda que el parque más famoso de EE.UU. sigue siendo un laboratorio natural donde el subsuelo escribe su propio guion. Sin ruido, pero con fuerza.

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