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Ciencia

Un enigma rojo en Júpiter: La tormenta que desconcierta a la ciencia

Una colosal tormenta del tamaño de un planeta ha girado durante siglos en la atmósfera de Júpiter. ¿Qué secretos esconde la Gran Mancha Roja y por qué sigue asombrando a los científicos a pesar de su misteriosa reducción?
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Júpiter no solo es el planeta más grande del Sistema Solar, también es el escenario de uno de los fenómenos atmosféricos más intrigantes del cosmos: la Gran Mancha Roja. Esta tormenta gigante, visible incluso desde la Tierra, ha captado la atención de astrónomos durante generaciones. Pero su evolución reciente plantea nuevas preguntas sobre su naturaleza y futuro.

El gigante gaseoso que desafía las leyes de la Tierra

Un enigma rojo en Júpiter: la tormenta que desconcierta a la ciencia
© Unsplash – Planet Volumes.

Júpiter es una esfera colosal de gases, principalmente hidrógeno (90%) y helio (10%), lo que lo hace muy similar al Sol. A diferencia de la Tierra, no tiene una superficie sólida: su atmósfera se va haciendo más densa hasta convertirse en líquido, envolviendo un núcleo aún desconocido. Esta estructura gaseosa no solo impide cualquier intento de aterrizaje, sino que también genera un escenario propicio para fenómenos meteorológicos extremos.

La atmósfera de Júpiter está en constante movimiento, con remolinos y bandas visibles desde telescopios terrestres. Las condiciones allí son tan extremas que cualquier nave enviada acabaría aplastada y vaporizada. Y en medio de ese caos se encuentra un vórtice peculiar, eterno y llamativo.

Una tormenta del tamaño de un mundo

Un enigma rojo en Júpiter: la tormenta que desconcierta a la ciencia
© Vito Technology, Inc.

La Gran Mancha Roja es una tormenta ciclónica que gira en sentido antihorario en el hemisferio sur de Júpiter. Su color rojizo y su tamaño —que alguna vez fue tres veces mayor al de la Tierra— la convierten en un espectáculo único. Se cree que fue observada por primera vez en el siglo XVII por Gian Domenico Cassini, quien la bautizó como la “Tormenta Permanente”, aunque no fue hasta 1878 que se documentó con más claridad.

En la Tierra, los huracanes se disipan al tocar tierra firme. Pero Júpiter, al no tener una superficie sólida, permite que esta tormenta sobreviva por siglos. Su resistencia y persistencia han sido objeto de múltiples estudios, que intentan comprender cómo puede sostenerse tanto tiempo en un ambiente tan hostil.

Un misterio que se encoge

Aunque sigue siendo imponente, la Gran Mancha Roja está cambiando. En 1879 medía alrededor de 39.000 km de largo, mientras que en 2024 se estima que su tamaño se ha reducido a 14.000 km. Además, ha adoptado una forma más redondeada, alejándose de su aspecto alargado original.

La causa de esta transformación aún no está del todo clara, pero los científicos sostienen que la tormenta necesita “alimentarse” de otras más pequeñas para mantenerse activa. En los últimos años, la frecuencia de estas tormentas cercanas ha disminuido, y eso podría estar debilitando a la Mancha Roja. Aun así, su persistencia continúa siendo un fenómeno sin igual, y su posible desaparición es un tema de debate constante en la comunidad científica.

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