Aclamada como un clásico moderno del cine de suspense y del thriller detectivesco, Zodiac destaca por su atmósfera opresiva, su rigor narrativo y su obsesión por el detalle. Sin embargo, ese mismo afán por el realismo no siempre se traduce en procedimientos forenses correctos, algo que no ha pasado desapercibido para los expertos.
Lo que el cine hace mal en una escena del crimen
Matthew Steiner, detective de primer grado de la Unidad de Escena del Crimen del Departamento de Policía de Nueva York, ha analizado distintas secuencias de películas en un vídeo para el canal WIRED. Su objetivo es sencillo: explicar qué se hace bien y qué se hace mal cuando el cine representa investigaciones criminales.

Al llegar a Zodiac, Steiner es claro. En una de las escenas, los detectives inspeccionan un coche abandonado tras un acto violento. Para el experto, hay un primer detalle llamativo: el vehículo podría haber sido limpiado. En una investigación real, esto se comprobaría con iluminación oblicua, una técnica que permite detectar restos, marcas o huellas que no se aprecian a simple vista. La ausencia de huellas dactilares visibles también debería levantar sospechas y ser documentada con cuidado.
El error más grave: contaminar las pruebas
El mayor problema llega cuando Steiner observa cómo se manipula un casquillo de bala encontrado en el asiento del conductor. Según explica, el objeto no parece haber sido marcado ni fotografiado correctamente antes de ser recogido, algo fundamental para preservar el contexto original de la prueba.
Pero lo más grave es la herramienta utilizada: un bolígrafo. “¿Dónde estaba ese bolígrafo antes?”, se pregunta Steiner. “¿En la mano, en el bolsillo, en la oreja? Puede tener ADN de cualquier sitio”. Para un forense, ese gesto convierte una prueba clave en un elemento potencialmente contaminado e inutilizable ante un tribunal.
Un error frecuente también fuera de la ficción
Aunque Zodiac no pretende ser un manual de criminalística, Steiner reconoce que este tipo de fallos no son exclusivos del cine. Por desgracia, asegura, ha visto errores similares en investigaciones reales. En ese sentido, la película podría servir incluso como ejemplo educativo de lo que no debe hacerse en una escena del crimen.
Zodiac sigue siendo una obra sobresaliente por su narrativa y su atmósfera, pero deja claro que el realismo cinematográfico no siempre va de la mano del rigor forense. La película está disponible actualmente en Filmin, ideal para revisitarla… esta vez, con ojos un poco más críticos.
Fuente: SensaCine.