En Tanis, Egipto, los arqueólogos han develado un misterio funerario: centenares de figuras pequeñas con el nombre de un inesperado faraón.
Una misión arqueológica francesa encabezada por Frédéric Payraudeau de la Universidad de la Sorbona encontró 225 estatuillas funerarias del rey Shoshenq III, aunque no en su tumba sino en la del rey Osorkon II. El hallazgo confirma que el faraón esperaba una vida después de la muerte que lo colmara de lujos, y apunta a una situación como la del juego de las sillas musicales en las antiguas tumbas egipcias de Tanis, cerca de lo que hoy es la ciudad de San el-Hagar.
Ayudantes en el más allá

Se suponía que las estatuillas funerarias conocidas como ushebti (o ushabti) trabajarían bajo las órdenes de los dioses en lugar de la persona fallecida. El equipo encontró las ushebti de Shoshenq III y nuevas inscripciones en los muros de la cámara norte de la tumba de Osorkon II, según un posteo en redes sociales del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto. Estaban en sus posiciones originales en el sedimento, cerca de un ataúd de granito descubierto anteriormente sin que se sepa quién lo ocupaba.
Shoshenq III y Osorkon II fueron faraones de la 22.ª dinastía, que duró entre el año 945 hasta el 730 a.C. aproximadamente, durante el Tercer Período Intermedio de Egipto (entre 1069 y 525 a.C. aproximadamente), el último de tres períodos conocido por la desunión. De hecho, el reinado de Shoshenq III “fue largo pero difícil, con una sangrienta guerra dinástica entre los reyes del norte [él] y dos reyes del sur [sus primos] de Egipto”, le dijo Payraudeau a Live Science. Según el ministerio, Shoshenq III fue uno de los reyes más importantes de la 22da dinastía, y construyó muchos de los edificios más importantes de Tanis.
La tumba de Osorkon II ya era famosa por su colección de tesoros hallada en 1939, los Tesoros de Tanis, que hoy están en el Museo Egipcio de Tahrir. Los arqueólogos se toparon con el descubrimiento durante los preparativos para un proyecto de conservación.
¿De quién es cada tumba?
No se sabe con certeza si Shoshenq III fue sepultado en la tumba de Osorkon II, o si sus bienes funerarios se mudaron allí para resguardarlos de los ladrones, dijo Hisham Hussein, jefe de la Administración Central de Antigüedades de la Región Marítima, según lo cita el posteo del ministerio. Pero Payraudeau le dijo a Live Science que “la presencia de uhabtis cerca del sarcófago anónimo y las inscripciones sobre el muro conectado indican con claridad que [Shoshenq III] es quien está sepultado allí y no en su propia tumba”.
Así es: el hombre tenía su tumba en Tanis, pero hay reliquias allí que llevan el nombre de Shoshenq IV, quien gobernó en la 23.ª dinastía según Artnet. Si a Shoshenq III no lo sepultaron originalmente en la tumba de Osorkon II, en oposición a lo que dice Payraudeau, el medio propone que tal vez Shoshenq IV lo movió y lo puso allí.
El equipo planea seguir estudiando las inscripciones que descubrieron. Yo sólo quisiera señalar que el Sr. Shoshenq III pensó que necesitaba algunos ayudantes en el más allá, al menos 225.