Desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, Rusia ha buscado aliados que puedan suministrarle armamento y apoyo militar. Las recientes declaraciones del jefe de inteligencia ucraniano han puesto de manifiesto el rol crucial que desempeña Corea del Norte en la estrategia rusa. Este nuevo dato plantea serias interrogantes sobre el futuro de la guerra y la posible reconfiguración de alianzas en la arena internacional.
El suministro de municiones norcoreanas a Rusia

Kirilo Budánov, jefe de la inteligencia militar de Ucrania, ha afirmado que el 50% de las municiones utilizadas por el Ejército ruso en el frente provienen de Corea del Norte. Esta información refuerza la hipótesis de que Rusia enfrenta dificultades logísticas significativas para sostener su ofensiva sin apoyo externo.
Pero no solo se trata de municiones. Budánov también ha indicado que Pyongyang está suministrando artillería autopropulsada de 170 milímetros y lanzacohetes de 240 milímetros, piezas de gran calibre que resultan fundamentales para el despliegue militar ruso. Este tipo de armamento permite a Moscú intensificar sus ataques y mantener la presión sobre las fuerzas ucranianas.
La presencia de soldados norcoreanos en el conflicto
Además del material bélico, Corea del Norte ha enviado tropas para reforzar el frente ruso. Budánov ha señalado que, tras la pérdida de unos 4.000 soldados, Pyongyang ha comenzado a enviar reemplazos. Se estima que un contingente inicial de 12.000 efectivos fue desplegado en noviembre del año pasado, concentrándose especialmente en la región de Kursk.
Sin embargo, el despliegue de tropas norcoreanas en Ucrania ha tenido consecuencias inesperadas. Según informes, el Ejército ucraniano ha logrado capturar a varios soldados norcoreanos en combate. Uno de ellos, identificado como Ri, ha dado detalles alarmantes sobre su situación y las mentiras que le hicieron creer antes de ser enviado al frente.
Engaño y desesperación: el testimonio de un soldado capturado

En una entrevista con el diario surcoreano Chosun Ilbo, Ri explicó que los oficiales norcoreanos le aseguraron que estaba luchando contra soldados de Corea del Sur. “Nos dijeron que los pilotos de los drones ucranianos eran soldados surcoreanos”, relató.
Cuando llegó a Ucrania, Ri no tenía idea de que iba a entrar en combate real contra el Ejército ucraniano. Su unidad, compuesta por entre 63 y 65 soldados, sufrió grandes bajas debido a los ataques de drones y artillería ucraniana. “La mayoría de los miembros de mi batallón murieron”, confesó.
La desesperación era tal que, según sus propias palabras, de haber tenido una granada, se habría inmolado antes de ser capturado. En Corea del Norte, ser capturado por el enemigo es considerado una traición, lo que conlleva graves consecuencias tanto para el soldado como para su familia.
Riesgos para los prisioneros norcoreanos
El caso de Ri no es el único. La organización Human Rights Watch (HRW) ha expresado preocupación por la situación de los soldados norcoreanos capturados, instando a Ucrania a garantizar su seguridad y evitar su repatriación.
HRW ha advertido que si estos prisioneros son devueltos a Corea del Norte, podrían enfrentar tortura y persecución. De acuerdo con el principio de “non-refoulement”, establecido en el derecho internacional, está prohibido devolver a una persona a un país donde corra riesgo de sufrir represalias.
Por su parte, Kiev ha informado que, en los últimos tres meses, alrededor de 5.000 soldados norcoreanos han muerto o resultado heridos en el frente ruso. La inteligencia surcoreana también ha corroborado esta información, estimando que al menos 300 soldados murieron en la región de Kursk y 2.700 resultaron heridos.
Retiro de tropas norcoreanas del frente

A pesar de las significativas pérdidas, informes del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS) de Corea del Sur indican que, desde mediados de enero, las tropas norcoreanas ya no están participando activamente en combates en Kursk. Se cree que el alto número de bajas ha obligado a Rusia a retirarlas temporalmente del frente y someterlas a un nuevo entrenamiento.
Esta situación plantea interrogantes sobre la continuidad del apoyo militar de Corea del Norte a Rusia. Si bien el envío de municiones y tropas ha representado un respaldo clave para Moscú, las bajas sufridas podrían llevar al régimen de Kim Jong-un a reconsiderar su estrategia.
Conclusión
La implicación de Corea del Norte en la guerra de Ucrania marca un nuevo capítulo en el conflicto. Su rol como proveedor de municiones y tropas refuerza la posición rusa en el campo de batalla, pero también expone a Pyongyang a nuevos desafíos y riesgos internacionales.
Las revelaciones sobre los soldados norcoreanos capturados, sus testimonios y las posibles represalias que podrían enfrentar plantean dilemas éticos y legales para Ucrania y la comunidad internacional. La guerra sigue evolucionando, y con ella, las alianzas que podrían definir su desenlace.
[Fuente: Infobae]