Imagen: Nest

Todos los días aparecen reportajes sobre nuevos agujeros de seguridad, pero algunos son más inquietantes que otros. Google acaba de arreglar un fallo que permitía espiar a los usuarios de cámaras Nest después de restablecer los ajustes y venderlas en el mercado de segunda mano.

Un usuario se dio cuenta del problema cuando empezó a ver imágenes de una cámara de seguridad Nest Cam Indoor que ya no era de su propiedad. Según The Wirecutter, esta persona tenía acceso al feed de su antigua cámara a través de la aplicación de Wink Hub, un accesorio que se conecta a los dispositivos inteligentes para centralizar el control de la domótica.

Lo curioso es que el Wink Hub seguía vinculado a la cámara después de que el usuario restableciera sus ajustes y la vendiera a otra persona. Por suerte, la aplicación no reproducía vídeo en directo, sino que mostraba una serie de capturas tomadas cada varios segundos. The Wirecutter pudo reproducir el fallo restableciendo los ajustes de una cámara Nest y creando una nueva cuenta para conectarla a Internet. La aplicación de Wink se conectó igualmente a la cámara de seguridad, mostrando imágenes fijas.

Horas después de que saltara la noticia, Google informó a los medios de que el fallo había sido solucionado. Si eres dueño de una cámara Nest, no tienes que hacer nada: la actualización se descargará e instalará automáticamente.