Las Islas Canarias siempre han sido un enigma geológico. Su origen volcánico es indiscutible, pero la forma en que surgieron del océano ha sido objeto de debate durante décadas. Hasta ahora, la teoría predominante afirmaba que fueron creadas por un punto caliente en el manto terrestre.
Pero una nueva investigación desafía esta idea y sugiere que su formación está más ligada a la tectónica de placas de lo que se creía. Si esto es cierto, podría cambiar por completo nuestra comprensión del vulcanismo en el Atlántico.
El punto caliente que nunca existió

La teoría clásica sostenía que un chorro de magma ascendente y fijo en el manto atravesó la litosfera y formó las islas a medida que la placa africana se desplazaba sobre él. Este modelo explicaría la formación secuencial de islas volcánicas, como ocurre en Hawái.
Sin embargo, el estudio publicado en Earth-Science Reviews revela fallos clave en esta teoría cuando se aplica a Canarias. Entre los principales problemas destacan:
- Ausencia de un conducto de magma vertical: En Hawái, se ha identificado un canal profundo por donde asciende el magma. En Canarias, no hay evidencia de tal estructura.
- Actividad volcánica simultánea en varias islas: Si el punto caliente fuera la causa, la actividad debería desplazarse gradualmente de una isla a otra. Sin embargo, varias islas canarias han tenido erupciones al mismo tiempo.
- Elevación anómala de las islas: En Hawái, los volcanes se hunden con el tiempo. En Canarias, algunas zonas han sido elevadas hasta 2.000 metros, lo que sugiere un proceso diferente.
Una conexión inesperada con el Atlas marroquí

El equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de La Laguna y el IGME-CSIC propone una nueva hipótesis: las Islas Canarias se formaron debido a la interacción de la placa africana con la cordillera del Atlas, en Marruecos.
Esta teoría sostiene que las fracturas en la litosfera africana permitieron la salida del magma, generando el vulcanismo que dio origen al archipiélago. Esto explicaría por qué las erupciones en Canarias han sido mucho más prolongadas que en Hawái, donde la actividad en cada isla dura apenas uno o dos millones de años.
Además, la presencia de rocas marinas elevadas a gran altitud en Fuerteventura refuerza la idea de que la tectónica de placas jugó un papel clave en la formación del archipiélago.
¿Cómo cambia esto la vigilancia volcánica en Canarias?

Si la actividad volcánica no depende de un único punto de emisión, sino de un proceso más amplio a escala regional, los modelos de monitoreo de erupciones podrían necesitar una revisión. La predicción de nuevas erupciones en las islas podría volverse más compleja de lo que se pensaba.
Este descubrimiento no solo cuestiona lo que creíamos saber sobre las Islas Canarias, sino que también abre nuevas preguntas sobre otros archipiélagos volcánicos en el mundo.
Las Islas Canarias no surgieron como nos contaron. La ciencia sigue explorando los secretos que esconde el Atlántico, y este podría ser solo el comienzo de una nueva era en la comprensión del vulcanismo global. ¿Qué otros misterios aún están ocultos bajo el océano?