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Ciencia

Un misterioso asesino acabó con miles de millones de estrellas de mar: Los biólogos acaban de resolver el caso

La enfermedad de desgaste de estrellas de mar provoca que estos invertebrados se descompongan y mueran en cuestión de días.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Columbo puede quedarse corto ante este caso: un equipo de científicos ha resuelto un misterio marino que llevaba más de una década desconcertando a la ciencia, identificando al responsable de la muerte masiva de miles de millones de estrellas de mar.

En un nuevo estudio, investigadores de Estados Unidos y Canadá señalan a un pariente bacteriano del cólera como el culpable detrás de la epidemia. Tras una serie de experimentos con ejemplares salvajes y en cautiverio, hallaron pruebas de que Vibrio pectenicida sería la causa principal de la enfermedad conocida como “síndrome de desgaste de estrellas de mar” (SSWD, por sus siglas en inglés), una afección devastadora que provoca que los tejidos de estos animales se deterioren hasta prácticamente “derretirse”.

Los resultados del estudio parecen sólidos, afirmó a Gizmodo Zak Swartz, biólogo especializado en estrellas de mar del Marine Biological Laboratory, que no participó en la investigación.
“Este estudio supera la prueba del olfato para mí. Es bastante convincente que la bacteria V. pectenicida sea, al menos, uno de los agentes causantes del SSWD”, aseguró.

El misterio comenzó en 2013, cuando un brote masivo de la enfermedad arrasó la costa del Pacífico norteamericano, desde Alaska hasta México. Más de 20 especies de estrellas de mar fueron diezmadas. Los ejemplares infectados desarrollaban primero lesiones visibles en la piel, luego sus tejidos se degradaban rápidamente y morían en cuestión de días.

Aunque ya se habían registrado muertes masivas de estrellas de mar en décadas anteriores, ninguna había alcanzado la escala de este brote, considerado la mayor epidemia de una enfermedad marina jamás documentada en libertad. Se estima que la especie Pycnopodia helianthoides perdió el 90 % de su población debido al SSWD. El impacto ecológico fue enorme: en algunas zonas, la desaparición de estos depredadores permitió a los erizos de mar arrasar bosques submarinos de algas.

Durante años, los científicos intentaron identificar al responsable. En 2014, se señaló a un densovirus asociado a estrellas de mar, pero posteriores estudios demostraron que este virus solo aparecía en una minoría de especies afectadas, descartándolo como principal culpable.
Swartz recordó que ciertas bacterias del género Vibrio ya eran conocidas por causar enfermedades en equinodermos, el grupo marino al que pertenecen las estrellas de mar. “En cierto modo, la respuesta estaba justo bajo nuestras narices. Tiene todo el sentido”, apuntó. Varias especies de Vibrio, incluida la del cólera humano (Vibrio cholerae), son patógenas para otros animales.

El equipo no partió con V. pectenicida como hipótesis inicial. Analizó muestras de estrellas de mar sanas y enfermas hasta descubrir que solo las afectadas presentaban altos niveles de la bacteria en su fluido celómico (el equivalente a la sangre). Luego aislaron el microorganismo, lo cultivaron y, al exponer ejemplares sanos a él, estos desarrollaron rápidamente los síntomas del SSWD y murieron.

Los experimentos son equivalentes a los que se usan en medicina humana para demostrar la relación directa entre un germen y una enfermedad, reforzando la conclusión de los investigadores. Un análisis posterior reveló que la responsable era una cepa específica llamada FHCF-3.

“Con experimentos controlados, análisis genéticos y observaciones de campo, demostramos que la bacteria Vibrio pectenicida cepa FHCF-3 es un agente causante del SSWD”, escribieron los autores en el artículo publicado este lunes en Nature Ecology and Evolution.

Aunque el misterio parece resuelto, persisten incógnitas clave. No se sabe cómo comienzan los brotes: podrían propagarse a través de alimentos compartidos, contacto físico entre individuos o permanecer en el ambiente a niveles bajos hasta activarse bajo ciertas condiciones, como temperaturas más cálidas, donde las bacterias Vibrio prosperan.

Aun así, conocer la causa es un avance crucial para la recuperación de las poblaciones, subrayan los investigadores. En el futuro, podrían identificarse mutaciones genéticas que permitan a algunas estrellas resistir la infección, criando ejemplares resistentes en cautiverio para reintroducirlos y fortalecer las poblaciones silvestres.

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