Algunas historias parten de una idea inquietante: que el mundo real no es exactamente lo que parece. Hunter: The Reckoning – Deathwish retoma ese concepto y lo lleva a una ciudad donde lo cotidiano convive con lo imposible, construyendo una experiencia donde cada elección puede cambiar el destino de quienes ni siquiera saben que están en peligro.
Un regreso que nadie esperaba
Después de más de dos décadas sin nuevas adaptaciones relevantes, el universo de World of Darkness vuelve a cobrar vida en formato videojuego. El anuncio, presentado en el Xbox Partner Showcase, marca el regreso de una de las licencias más influyentes del rol oscuro.
El desarrollo está a cargo de Teyon, un estudio que en los últimos años demostró su capacidad para trasladar universos complejos al lenguaje del videojuego. Esta vez, el desafío es distinto: recrear un mundo donde los humanos viven rodeados de amenazas sobrenaturales sin siquiera saberlo.
La propuesta adopta una perspectiva en primera persona y una estructura de RPG centrada en la exploración y las decisiones. No hay un camino único, y cada partida puede desarrollarse de forma diferente según las elecciones del jugador.

Nueva York… pero no como la conocés
La historia se desarrolla en una versión amplia y oscura de Nueva York, una ciudad que esconde mucho más de lo que muestra. En la superficie, la vida sigue su curso habitual. Pero debajo, en las sombras, se mueve un mundo completamente distinto.
El jugador asume el rol de un Hunter, un humano que ha descubierto esta verdad y decide enfrentarse a ella. No por reconocimiento, sino porque entiende que si nadie actúa, las consecuencias pueden ser devastadoras.
La ciudad no es solo un escenario. Es un sistema vivo lleno de secretos.
Cazar no es solo atacar
El juego no se limita al combate directo. Cada enfrentamiento requiere preparación, información y estrategia. Algunas criaturas pueden enfrentarse con armas o fuerza, pero otras obligan a pensar, investigar y actuar con cautela.
Recolectar pistas, analizar el entorno y elegir el momento adecuado se vuelve tan importante como el propio combate. Cada cacería es una decisión, y cada decisión puede marcar la diferencia entre sobrevivir o no.
Decisiones, aliados y consecuencias
A lo largo de la historia, el protagonista no está solo. Forma parte de una célula de cazadores donde cada miembro tiene su propia personalidad, historia y motivaciones.
Estas relaciones no son decorativas. Evolucionan según las decisiones del jugador, generando alianzas, tensiones e incluso vínculos más personales que influyen directamente en la narrativa. Pero no todo ocurre en la oscuridad.
Las acciones del jugador también pueden atraer la atención de las autoridades, añadiendo una capa adicional de presión. No solo hay que sobrevivir a las criaturas, sino también evitar que el mundo descubra lo que realmente ocurre.
Cada elección abre un camino distinto. Y no todos llevan al mismo final.
Un RPG que apuesta por algo más
Con este regreso, el juego no busca ser solo una experiencia de acción. Su propuesta se construye sobre la idea de que cada jugador viva una historia distinta dentro de un mundo que reacciona a sus decisiones.
Explorar, cazar, elegir… y asumir las consecuencias.
Porque en este universo, el peligro no siempre se ve. Pero siempre está ahí. Esperando.