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Un satélite Starlink de SpaceX sufrió un desperfecto y se rompe en pedazos en el espacio exterior

Es el segundo incidente anómalo que afecta a la mega constelación en poco más de tres meses.

Un satélite Starlink sufrió una anomalía no identificada, generando un pequeño cambio de basura espacial en la baja órbita terrestre.

El domingo SpaceX perdió contacto con uno de sus satélites Starlink debido a un mal funcionamiento en órbita, según confirmó la compañía en X. La compañía de seguimiento orbital LeoLabs luego informó que tras el evento se detectó basura espacial en la vecindad del satélite, lo que sugiere que el satélite Starlink literalmente se rompió estando en órbita.

SpaceX trabaja para identificar la causa de la anomalía, la segunda en afectar a uno de sus satélites en poco más de tres meses. Sin embargo, la compañía llevó calma al público indicando que el evento no representa un riesgo, ni para la Estación Espacial Internacional (ISS), ni para el inminente lanzamiento de la misión Artemis 2, o para la misión Transporter-16 de SpaceX.

Desperfecto en órbita

El reciente incidente ocurrió con el Starlink-34343, en órbita alrededor de la Tierra a una altitud de unos 560 km pero SpaceX no aclaró qué tipo de anomalía afectó a su satélite Starlink, sino que informó haber perdido comunicación.

Probablemente el problema haya sido causado por una fuente de energía interna, más que por una colisión en órbita con basura espacial u otro objeto, según LeoLabs. La compañía detectó cientos de fragmentos en cercanías del satélite en su sitio radar de las Azores, Portugal. “Pueden haberse producido más fragmentos, y se sigue analizando”, escribió LeoLabs en X.

Debido a que el satélite estaba a baja altura en el momento del desperfecto, es probable que los fragmentos salgan de órbita en pocas semanas, según LeoLabs.

SpaceX también minimizó los riesgos que pudieran presentar los fragmentos de basura espacial de su satélite. “El análisis más reciente muestra que el evento no representa riesgos a la ISS, a su tripulación, o al inminente lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA. Seguiremos monitoreando al satélite y a los fragmentos que se puedan trazar, coordinando con la NASA y la Fuerza Espacial de EE.UU.”, escribió la compañía en X.

Además, la compañía de cohetes añadió que el desperfecto del satélite no ponía en riesgo el lanzamiento de la misión compartida Transporter-16 de SpaceX, que despegó esta mañana. La misión “le evitará a Starlink los despliegues de carga en altitudes mucho mayores y menores a las de la constelación”, según SpaceX.

Toma dos

El reciente desperfecto nos recuerda un caso grave. En diciembre de 2025 otro satélite Starlink tuvo una anomalía que causó su descenso y tambaleante trayectoria hacia la Tierra. El satélite cayó de repente unos 4 kilómetros en altitud, creando un pequeño campo de basura espacial.

Hoy hay más de 10.000 satélites Starlink en órbita, cada uno diseñado para operar durante unos cinco a siete años. Todos los días caen uno o dos Starlinks, que se desintegran en la atmósfera. Las anomalías, con tan poca diferencia de tiempo, no forman parte de la obsolescencia programada.

“Estos eventos ilustran la necesidad de caracterizar rápidamente los eventos anómalos para que pueda haber claridad en el entorno operativo”, escribió LeoLabs.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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