Hay novedades científicas sobre el metal más codiciado. Una startup energética afirma haber encontrado la receta para la alquimia moderna: convertir mercurio en oro dentro de un reactor de fusión nuclear.
La semana pasada, Marathon Fusion, una empresa emergente de San Francisco, publicó un comunicado con un plan de acción para sintetizar partículas de oro mediante transmutación nuclear, es decir, el proceso de transformar un elemento en otro modificando su núcleo. El documento, que aún no ha sido revisado por pares, argumenta que el sistema propuesto podría abrir una nueva fuente de ingresos gracias a la producción de oro, además de otros beneficios económicos y tecnológicos.
¿Cómo es que se logra esto?
Concretamente, el método consiste en introducir mercurio-198 en un reactor de fusión y bombardearlo con neutrones hasta transformarlo en mercurio-197, un isótopo mucho más inestable. Debido a esa inestabilidad, el mercurio-197 decae en oro-197, el único isótopo estable del oro. Este proceso tarda unas 64 horas y se basa en la liberación constante de neutrones de alta energía, producto de la fusión de los isótopos de hidrógeno deuterio y tritio.
Según los autores del estudio, una configuración especial de “manto” dentro del tokamak —una máquina en forma de dona que usa campos magnéticos para confinar plasma— permitiría separar la producción de oro del objetivo principal de la planta, que es generar energía nuclear. Esta disposición permitiría que la planta “cumpla simultáneamente con los requisitos del ciclo de combustible de la fusión de [deuterio y tritio] y logre una producción económicamente valiosa de oro”, escribieron.
Suponiendo que todo esto sea factible (algo que sigue siendo una gran suposición teórica), los reactores que usen este método podrían generar unas 5.000 toneladas de oro al año por cada gigavatio de electricidad producido, según Kyle Schiller, CEO de Marathon Fusion, y Adam Rutkowski, su director de tecnología. Para ponerlo en perspectiva, en la actualidad se extraen unas 3.000 toneladas métricas de oro al año a nivel mundial. En una entrevista con el Financial Times, los representantes señalaron que este “subproducto” podría duplicar los ingresos de la planta.
No todo lo que brilla…
Sin embargo, vale aclarar que el mismo proceso probablemente también produciría isótopos de oro inestables y potencialmente radiactivos. Por ello, Rutkowski reconoció que ese oro tendría que almacenarse entre 14 y 18 años antes de que se lo pueda considerar seguro desde el punto de vista radiológico.
Expertos que han revisado el estudio de forma no oficial afirman que la propuesta plantea ideas provocadoras que merecen más discusión. “Sobre el papel se ve muy bien, y todos con los que he hablado hasta ahora siguen intrigados y entusiasmados”, dijo al Financial Times Ahmed Diallo, físico especializado en plasma del laboratorio nacional de Princeton del Departamento de Energía de EE. UU., quien no participó del estudio.
Pero no todo lo que brilla es oro, especialmente considerando que el artículo aún no ha sido revisado por pares y no ofrece ninguna demostración empírica del sistema propuesto. Si la empresa tiene éxito, quizás finalmente logremos una alquimia moderna sin depender de aceleradores de partículas gigantes. Aunque, en mi opinión, lograr la alquimia con aceleradores gigantes sigue siendo bastante impresionante.