La minería submarina de profundidad es una industria emergente, y ahora se descubrió que todo podría acabar en llamas. Unos investigadores encontraron que algunas arocas recogidas del fondo del océano se pueden calentar e incluso entrar en combustión espontánea cuando se las lleva a la superficie y quedan expuestas al aire.
En un reciente trabajo que se publicó en Scientific Reports, unos investigadores del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) advierten sobre las rocas que contienen minerales submarinos que pueden entrar en ignición al salir a la superficie. Sus hallazgos apuntan a un riesgo potencial que hay que comprender mejor en términos de la minería de los enormes depósitos de sulfatos que hay en el lecho oceánico.
Riesgo de fuego
Con un vehículo de operación remota los investigadores recogieron 57 m muestras de rocas ricas en sulfatos metálicos, en cuatro regiones de la depresión de Escanaba, área hidrotérmica junto a la cresta de Gorda al sur de la costa oeste de EE.UU. donde se crearon depósitos submarinos ricos en metales como zinc, cobre y hierro.
En el laboratorio se molieron y secaron las piedras utilizando frío, y dos de las muestras entraron en combustión espontánea al estar expuestas al aire. Para entender el cómo y el por qué, los investigadores realizaron pruebas, analizando cómo respondían las muestras al aumento de la temperatura. Compararon luego con otras muestras la composición química y la mineralogía de las rocas que entraron en combustión.
Las rocas combustibles estaban compuestas principalmente por marcasita nanocristalina, una forma de sulfato de hierro que parece inestable al exponerse al oxígeno. Al usar calor y otras fuerzas, como sucede al romper y moler las rocas, la energía basta para iniciar la oxidación y eso luego puede hacer que las muestras se calienten.
Con cautela
El descubrimiento hace que la industria de la minería submarina conozca datos que implican que hay que tomar precauciones. A pesar de que la industria todavía no ha comenzado a operar comercialmente a plena escala, hoy se están llevando a cabo pruebas con la tecnología.
La Autoridad Marina Internacional (ISA) emitió hace poco 31 contratos de exploración para la extracción de minerales sulfatos en dos fosas submarinas profundas: la del norte del Atlántico medio y la del sudoeste de India.
No se sabe con certeza si todas las rocas del lecho oceánico tienen tendencia a entrar en combustión, pero los investigadores señalan que hay peligros potenciales que podrían indicar que se requieren nuevas reglamentaciones de seguridad en la industria.
“Si hay masivos depósitos de sulfatos en el lecho oceánico y la minería se ocupa de extraerlos, las rocas que ese llevan a la superficie podrían estar expuestas a condiciones muy dierentes a las del lecho oceánico como la exposición al oxígeno y los cambios en las temperaturas, presión y nivel de humedad”, declaró el USGS. “Esos cambios podrían afectar la forma en que reaccionan los sulfatos minerales y el calor que pueden generar”.