Lo único positivo de cometer un error es si al final lo sabes reconocer. Y rectificar. Y aprender de ello. Microsoft cometió un gran error de cálculo con Windows 8: diseñar un OS que nadie entendía. Confuso. Inútil en su mayor parte. Windows 10 ha llegado para solucionarlo. Y es justo lo que necesitábamos.

Llevo usando Windows 8 y 8.1 desde sus primeras versiones de prueba y, después de ver los primeros detalles de Windows 10 hace unos meses y las últimas novedades ayer, algo tengo claro: Windows 10 es lo que Microsoft debería haber presentado desde el principio. Es, en el fondo, un paso atrás, pero no para retroceder, sino para tomar impulso y saltar dos más hacia delante, olvidando un sistema operativo llamado Windows 8 que nunca debió ver la luz.

Windows 10 no es revolucionario en absoluto, pero demuestra que Microsoft, ahora sí, ha entendido lo que necesitamos.

Una única (y nueva) pantalla de inicio, al fin

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El gran error de Windows 8 fue forzar a los usuarios a utilizar un modo que, desde el ordenador, con el teclado y ratón, era completamente inútil. Creo que no he pasado más de 5 minutos al día en el "Modern UI" de Windows 8.1. Es un interfaz roto, desconectado, confuso para el usuario.

Windows 10 resuelve por fin ese problema. Solo hay una pantalla inicial, con el añorado menú de inicio de vuelta en el que puedes anclar, mover y personalizar aplicaciones. De tener que pensar en dos modos diferentes, Windows 10 une ahora todo en uno de forma sutil. Podrás cambiar de aplicaciones de forma sencilla, sin saltar de un modo "desktop" a un modo "Modern UI". Hay una única gran ventana desde donde gestionar todo. Y es es justo lo que pedíamos.

Continuidad entre ordenador, tabletas y móviles (y aplicaciones)

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Lo primero era simplificar la experiencia del propio sistema operativo. Windows 10 lo consigue. Luego tocaba lo siguiente: una experiencia única en todos los equipos. Microsoft ha dado el primer paso con lo que llama "Continuum". Si estás utilizando, por ejemplo, un portátil convertible con Windows 10, puedes saltar del modo teclado/ratón al modo tableta de forma mucho más lógica que antes.

Apretando un botón, Windows 10 se ajusta automáticamente al modo táctil: los iconos de las aplicaciones se agrupan en la barra inferior (y se hacen más grandes), lo puedes gestionar todo desde una única pantalla en lugar de andar dando saltos entre modos y aplicaciones, puedes hacer multitarea entre apps con gestos sencillos y gestionar ajustes y notificaciones de forma consistente entre todos los equipos: PC, tableta y móvil.

Por ejemplo, la barra lateral (antes Charms) ahora incluye un sencillo panel de ajustes desde donde acceder a la conexión WiFi, ajustes de pantalla, modo avión... algo a lo que estábamos acostumbrados visualmente en el interfaz de los smartphones pero que con Windows 10 lo veremos de forma ubicua en ordenadores, tabletas y móviles. Bien.

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Este otro vídeo, de hace unos meses de hecho, explica muy bien lo que implica la continuidad de Windows 10 en términos prácticos:

Y un avance de lo que viene: la voz

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Tal vez sea la novedad más discutible de Windows 10, en cuando a si realmente funcionará o no. Si lo utilizaremos, si será útil. Cortana, el asistente de voz de Microsoft, salta al ordenador con Windows 10. En teoría le podremos preguntar lo que queramos, desde que abra carpetas, muestre fotos, busque en Internet o abra Outlook para anotar una reunión en la agenda. Podrás utilizar Cortana no solo para búsqueda de información, también para productividad, como dictar emails y enviarlos, todo directamente con la voz. De momento es algo que no se puede hacer en la versión actual de prueba de Windows 10, pero sí se podrá en la definitiva.

¿Funcionará? Soy más escéptico. Si algo ha demostrado Windows 8 es que es muy difícil cambiar los hábitos de manejo de un ordenador utilizados durante décadas. Pensar que de repente todos vamos a empezar a hablarle al ordenador es tan iluso como pensar que pronto llevaremos todos un HoloLens puesto. Pero es un paso. Y uno que otros, ni Apple ni Google, han dado todavía a este nivel.

Y tal vez esa sea la gran conclusión de todo esto: Microsoft, por fin, vuelve a tener argumentos para liderar y ponerse por delante de Apple y Google, y no renquear a rebufo como hasta ahora. Lo bueno para nosotros, los usuarios, es que con Windows 10 ya no querremos lanzar el ordenador por la ventana. Y tal vez hasta hablemos con Cortana. Y eso nos haga querer un smartphone Windows. Y quien sabe si hasta un HoloLens. Microsoft, ahora sí, puede volver a inventar el futuro. Solo depende de ellos conseguirlo.

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Foto apertura: AP

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