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Ya lo sabemos con cifras: cuánto ha dañado el streaming a la televisión tradicional

Los datos ya no dejan lugar a dudas: el consumo de televisión tradicional sigue cayendo en España, mientras el streaming ocupa cada vez más espacio en el uso del televisor. Las cifras de 2025 confirman un cambio estructural en los hábitos audiovisuales que afecta tanto a jóvenes como a adultos.
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Durante años se ha hablado del impacto del streaming en la televisión tradicional, pero ahora por fin tenemos números concretos que permiten dimensionar el fenómeno. Según los últimos datos recopilados por Barlovento Comunicación y publicados por El País, 2025 ha marcado un nuevo mínimo histórico en el consumo de televisión lineal en España.

Cada vez más personas no encienden la televisión

El dato más llamativo es el aumento de los llamados telefóbicos: personas que no vieron ni un solo minuto de televisión tradicional en todo el año. En 2025 fueron 209.000, lo que supone 83.000 más que en 2022. Una cifra pequeña en términos absolutos, pero muy significativa como indicador de tendencia.

Entre quienes sí encendieron la televisión tradicional, el tiempo de consumo también sigue a la baja. La media se situó en 162 minutos diarios por persona, lo que representa nueve minutos menos que en 2024 y el nivel más bajo registrado hasta la fecha.

El televisor no desaparece, cambia de función

Esta caída no implica que el televisor esté saliendo de los hogares. Al contrario: se utiliza más que nunca, pero para otras cosas. En otro máximo histórico, 13,7 millones de personas usan cada día el televisor para actividades distintas a ver cadenas tradicionales, como plataformas de streaming o videojuegos.

De ese grupo, 3,2 millones emplean el televisor exclusivamente para estos usos alternativos, sin pasar en ningún momento por la televisión lineal. El tiempo medio dedicado a estos contenidos es de 54 minutos diarios por persona, lo que ya representa el 25 % del uso total del televisor. Y de ese tiempo, un abrumador 89 % está dedicado al streaming.

La televisión sigue teniendo eventos clave

Paradójicamente, 2025 también fue el año en el que más personas que nunca vieron al menos un minuto de televisión tradicional: 46,8 millones, lo que equivale al 99,5 % de la población española. Esto indica que la televisión no desaparece, pero queda reservada a momentos muy concretos.

Las emisiones más vistas del año vuelven a ser las previsibles: fútbol, Eurovisión, informativos —especialmente los de La 1— y la programación de Nochevieja. La cadena pública ha protagonizado muchas de las emisiones más populares, aunque Antena 3 mantiene el liderazgo en audiencia acumulada.

Diferencias regionales y envejecimiento del espectador

El consumo televisivo también varía mucho según la comunidad autónoma. Asturias lidera el ranking con 310 minutos diarios, seguida de Andalucía (295) y Canarias (294). Desde Barlovento Comunicación apuntan a que el caso asturiano podría explicarse por un mayor peso de la población de edad avanzada.

Y es que el envejecimiento del espectador es otro dato clave: la edad media del telespectador ya alcanza los 58 años, confirmando que la televisión tradicional es, cada vez más, un medio asociado a generaciones mayores.

El streaming, claramente al alza

Mientras tanto, el interés por las plataformas no deja de crecer. Según la encuesta de la CNMC correspondiente al segundo trimestre de 2025, el 63,1 % de los hogares españoles con internet tiene acceso a alguna plataforma de pago.

Las preferencias son claras:

  • Netflix lidera con un 44,6 %

  • Prime Video le sigue con 19,7 %

  • Movistar Plus+ alcanza el 17,8 %

En cuanto a las plataformas de las propias cadenas, RTVE Play registra un 33,7 %, seguida por Atresplayer con 27,4 %.

Un cambio irreversible

Los datos confirman lo que muchos intuían: el streaming no ha matado al televisor, pero sí ha transformado por completo su papel. La televisión tradicional sigue siendo relevante para grandes eventos, pero ha perdido el monopolio del tiempo y la atención. En 2025, esa transición ya no es una sospecha: es una realidad estadística.

Fuente: Espinof.

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