El poder del boca oreja es espectacular. Una compañía rusa, Yota Devices, ha logrado que miles de personas se pasen por su stand en el Mobile World Congress de Barcelona preguntando por lo que parece el unicornio de la telefonía: un smartphone con doble pantalla, LCD táctil por delante y de tinta electrónica por detrás, como los lectores electrónicos. Dos en uno. Es todavía un prototipo, pero saldrá a la venta a mediados de año por entre 500 y 600 dólares. ¿Invento absurdo o genialidad? Lo hemos probado. 

A primera vista, el YotaPhone es como cualquier otro smartphone, pero tiene sorpresa. Por delante, cuenta con una pantalla de 4,3 pulgadas LCD de resolución decente, 720 x 1280. Si le das la vuelta, en lugar de una carcasa de plástico te encuentras con otra pantalla de 4,3 pulgadas de tinta electrónica, igual que la de los eReaders. ¿Para qué?

Según los ingenieros de Yota, la idea principal es ahorrar batería. Si ves un artículo largo, por ejemplo, lo puedes pasar a la pantalla de tinta electrónica, la principal LCD se apaga y listo, lees tranquilamente a la vez que ahorras preciosos minutos de batería. En la pantalla de tinta electrónica puedes mostrar lo que quieras, un widget del tiempo, el calendario, el reloj... además de información, sirve de personalización.

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Las especificaciones del Yota son en realidad potentes: cuenta con un procesador Qualcomm Snapdragon a 1,5 GHz, 2GB de RAM, cámara frontal de 12 megapíxeles y almacenamiento de 32 y 64 GB. 

El problema principal es de concepto. La pantalla trasera de tinta electrónica no es táctil, solo lo es una pequeña banda en la parte inferior desde la que avanzar o retroceder para ciertas apps. Si quieres leer un eBook, no puedes pasar las páginas con un toque del dedo. Esto hace que la idea inicial pierda sentido. La pantalla de tinta electrónica acaba siendo un adorno, en lugar de algo realmente útil y funcional.

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¿Ahorrar batería? Es una buena propuesta, pero Yota no confirma tampoco cuánto tiempo extra de batería se podría obtener respecto a un móvil convencional. Si a eso añadimos que es el primero que fabrica esta compañía rusa, que se dedica a infraestructura de telecomunicaciones y no a electrónica de consumo, el resultado general es cuando menos dudoso. Es una de las propuestas más originales de año. Difícil que pase de ahí. 

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