Hace unos días la Fundación Raspberry presentó la nueva Raspberry Pi, un buen modo de darle una actualización al pequeño ordenador superventas. Ya sea porque estás pensando comprar uno de los nuevos modelos o porque estás pensando que uso darle al antiguo, hemos recopilado algunos de los usos más interesantes que le puedes dar a tu Raspberry Pi.

Una cámara stop-motion

La Raspberry tiene un módulo opcional para conectar una cámara, y una manera de aprovecharlo es conectarle un equipo fotográfico capaz de realizar stop motions. Reúne unas cuantas figuras de Lego y en unos minutos podrás estar realizando pequeñas películas caseras. Además del módulo para la cámara también necesitarás algo de material extra que puedes encontrar en la página del proyecto.

Un punto de acceso inalámbrico

Puedes extender el alcance de la red Wi-Fi de tu hogar u oficina y conseguir conectividad con la ayuda de una Raspberry Pi. Puedes incluso crear una red Wi-Fi separada para invitados. Necesitarás una tarjeta SD y un dongle USB con conexión Wi-Fi, hace falta teclear algo de código pero no es nada complejo. Puedes encontrar toda la información en MagPi.

Una pantalla táctil para el coche

Cuesta algo de esfuerzo, pero es posible crear una pantalla táctil para el salpicadero del coche y ahorrarse unos cientos de dólares en el proceso. Es posible gracias a XBMC, un media center de código abierto con el que puedes reproducir música, ver vídeos, fotografías y más (sólo recuerda mantener tu atención en el volante). Todo el proceso está en Instructables.

Un robot mayordomo

Si tienes un Wiimote de Nintendo sin usar puedes utilizarlo junto con la Raspberry Pi para crear tu propio robot mayordomo. La forma del robot queda sujeta a tus gustos y los materiales que emplees, aunque necesitarás comprar un chasis y un motor para que el robot pueda moverse. Las instrucciones completas están en la página oficial de Raspberry Pi.

Una cámara con sensor de movimiento

¿Quieres averiguar quién ha pasado por tu oficina mientras estabas fuera? ¿O quizá echar un vistazo a esas escurridizas ardillas que de vez en cuando visitan tu jardín? La respuesta puede ser una cámara con sensor de movimiento gracias a una Raspberry Pi. Necesitarás un sensor de infrarrojos (PIR) y teclear algo de código, pero el resultado final bien merece la pena. El proceso completo está en Instructables.

Tomar imágenes de la Tierra a gran altura

Otro modo de aprovechar la capacidad de la Raspberry Pi para tomar fotos es unirla a un globo aerostático de alto alcance y ver qué imágenes es capaz de capturar en su camino hacia las alturas. Gracias a un GPS puedes seguir en todo momento la ubicación de tu Raspberry Pi conforme regresa a la tierra, las fotos pueden incluso recuperarse de manera remota si no consigues encontrarlo. En el blog de Dave Akerman detallan el proceso y muestran varios recursos para hacerlo.

Un audiolibro

Si tú o algún conocido tenéis problemas leyendo texto, este pequeño truco puede ser de ayuda. Incluso aunque no los tengas acaba siendo un proyecto realmente divertido de realizar. Necesitarás algunos accesorios extras y el resultado no es tan bueno como un audio libro profesional, pero es suficientemente bueno. En Kolbire explican cómo.

Una cámara point and shoot

Si quieres construir una cámara a partir de la placa de tu Raspberry Pi hay varias maneras de hacerlo, y normalmente cuanto más tiempo requieren mejor son los resultados. Si estás preparado para hacer algo de soldaduras entonces puedes construir una cámara point and shoot bastante estilizadas gracias a una pantalla TFT y a una impresora 3D. Todo lo que necesitas saber al respecto puede encontrarse en este vídeo de Ben Heck.

Un reloj Nixie

Puedes construir un reloj Nixie con tu Raspberry Pi sin que implique demasiada dificultad y los resultados son bastante impresionantes. Si lo conectas a la web puedes incluso que cambie automáticamente la hora según el horario de verano/invierno. Hacen falta sólo unas líneas de código y puedes configurarlo para que se conecte por cable o de manera inalámbrica. En la página de Martin Oldfield tienen las instrucciones.

Una máquina Morse

Puedes mezclar tecnología de vieja y nueva guardia con una estación de Morse y tu Raspberry Pi. Vas a necesitar algunos accesorios extra para programar la Pi (ratón, teclado, monitor) pero cuando termines tendrás un dispositivo capaz de emitir y descifrar Morse instantáneamente. Puedes añadirle algún accesorio vintage extra para hacerlo más auténtico. El proceso completo está en la página oficial de Raspberry Pi.

Una estación meteorológica

Pequeña, barata y además requiere muy poca energía. La Raspberry Pi es perfecta para alimentar tu propia estación meteorológica y que nunca más tengas que mirar el tiempo que hará mañana en la televisión. Lo único que necesitas es un poco de hardware extra pero la configuración no es en absoluto un proceso complicado. En DragonTail explican cómo.

Una casa para pájaros con infrarrojos

Puedes construir una pequeña casa para pájaros y utilizar una Raspberry Pi para observar lo que ocurre en su interior. Cabe la posibilidad incluso de que la conectes a Internet para emitir el vídeo en vivo. Aparte de la Raspberry necesitarás también una cámara NoIR para PI y LEDS infrarrojos. En la página de Raspberry Pi detallan el procedimiento.

Una estufa controlada por WiFi

Con una estufa de butano y una Raspberry Pi y algunos extras (pequeñas piezas impresas en 3D) James Gao consiguió fabricar una nueva estufa que se puede manejar por control remoto y además permite regular automáticamente la temperatura a través de un sistema de feedback interno. El código y las fotos pueden encontrarse en el blog de Raspberry Pi

Una consola retro

Es complicado no disfrutar de una buena sesión de gaming retro y hay múltiples maneras de convertir tu Raspberry Pi en una antigua consola o máquina arcade. El método más simple es cargar un emulador a través de la tarjeta SD y luego conectar algún periférico por USB. RetroPie es una opción excelente para tener tu consola retro funcionando en menos de una hora. En Lifehacker lo explican a fondo.

Unos malabares que se iluminan

De acuerdo, es un caso un poco extraño, pero puede que seas alguien interesado en darle un toque extra a tus juegos de malabares. Puedes hacerlo con algunos LEDs y una Raspberry Pi, además de una tarjeta SD, una placa Pibrella y utilizar algo de código Python. En el blog de Lauren Egts aparece explicado el proyecto.

Un jardín digital

Conecta tu Pi a una placa Pibrella y a varios motores pequeños y crearás un jardín digital a tu gusto y medida. Puedes coger flores artificiales y hacer que giren o colocar abejas que se mueven con apretar un botón. Puedes incluso colocar un motivo floral y acompañarlo de música relajante. En Gurl Diaries explican cómo.

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