El extraño dirigible que veis en la imagen es la primera turbina eólica voladora que generará electricidad a nivel comercial. Será en Alaska, donde el departamento de energía del Estado ha llegado a un acuerdo con Altaeros Energies, una compañía nacida en el seno del MIT que lleva cuatro años desarrollando esta peculiar manera de obtener energía del viento.

El sistema tiene sus pros y sus contras. Entre sus ventajas figura una importante: al operar a una altura de entre 300 y 600 metros, donde los vientos son mucho más fuertes, cada turbina puede producir hasta 20 veces más energía que una turbina convencional instalada a nivel del suelo.

La mala noticia es que instalar y mantener una de estas turbinas es más caro (18 céntimos por kilovatio / hora frente a los 4 o 5 céntimos de las turbinas convencionales en áreas con mucho viento). No obstante, este ingenioso generador aéreo es ideal para dotar de electricidad a zonas remotas donde la instalación de otro tipo de plantas generadoras es muy compleja. También es muy apropiado para dotar de electricidad provisionalmente a áreas que se han quedado sin corriente debido a catástrofes naturales. [Altaeros]