Cómo proteger tu privacidad online en tres sencillos pasos

Los recientes casos de espionaje a medio mundo por parte de los servicios secretos estadounidenses ponen de manifiesto algo que a menudo se nos olvida: Nos preocupamos muy poco de nuestra privacidad. A continuación os ofrecemos tres consejos muy sencillos para estar un poco mejor cubiertos en internet.

No os aseguramos que estos consejos os vuelvan completamente invisibles ni mucho menos, pero les pondrán las cosas más difíciles a los curiosos, ya sean cibercriminales, o agentes gubernamentales con curiosidad por la vida privada de otros.

Cifrado

Cómo proteger tu privacidad online en tres sencillos pasos

Cifrar tus discos duros es una excelente medida para empezar. No se necesitan conocimientos de cifrado ni nada por el estilo. Tanto OSX como Windows ofrecen herramientas propias de cifrado. La de OSX se llama Filevault y puede encontrarse en la pestaña Seguridad de los ordenadores Mac.

La de Windows, por su parte, es la popular Bitlocker a cuyo menú de configuración se accede desde el icono Sistema y seguridad.

Para los que quieran seguridad adicional o no se fíen de las soluciones de compañías sospechosas de colaborar con el sistema, TrueCrypt o DiskCryptor son dos buenas alternativas gratuitas.

Navegar seguro

Cómo proteger tu privacidad online en tres sencillos pasos

Google guarda registros de las búsquedas, y eso hace que sea fácil para los gobiernos examinar ese rastro de migas de pan. Si podéis vivir sin Google, la mejor alternativa es DuckDuckGo, un buscador alternativo que no deja huellas.

Lo ideal, para navegar, es configurar una red privada virtual o VPN. Es posible crear una VPN en Windows desde el menú Conectarse a un área de trabajo que aparece al pulsar sobre Configurar una nueva conexión de red.

La opción más segura, pero también la más complicada de configurar, es configurar el acceso a través de una red cifrada como Tor. Lamentablemente, este proceso no es tan sencillo para un usuario sin conocimientos.

Usar el sentido común

Cómo proteger tu privacidad online en tres sencillos pasos

No estar continuamente registrados en páginas web si no vamos a usarlas, no introducir nuestros datos en ordenadores públicos, o configurar correctamente los niveles de seguridad en Facebook son sólo algunas medidas que tenemos que aplicarnos si queremos no ser presa fácil de miradas curiosas. Para acceder a la pestaña seguridad basta pulsar sobre el icono de configuración de cuenta de la parte superior derecha.

La última medida es sencilla y a la vez complicada. Si no queréis que ojos ajenos acaben viendo lo que publicáis, sencillamente no lo publiquéis. Somos conscientes de que vivimos en un mundo en el que a todos nos gusta ser el centro de atención en redes sociales, pero la intimidad es la intimidad, y lo mejor para evitar que se sepa algo es empezar por no contarlo.

Fotos: m00osfoto, Pavel Ignatov, ollyy