¿Balas perforantes? Pronto no serán más que un mal recuerdo. Este vídeo muestra las propiedades balísticas de un nuevo tipo de materiales conocidos como espumas metálicas compuestas (CMF por sus siglas en inglés). Son tan resistentes que balas sencillamente se desintegran al golpear contra su superficie.

Y no son unas balas cualquiera. Se trata de balas perforantes del tipo 7,62 × 51 mm M80 y 7,62 × 63 mm M2. La superficie sobre la que impactan es un compuesto de varias capas. Bajo una lámina fina de cerámica se ha dispuesto otra de espuma metálica. El grosor total del material es de 25 mm y es excepcionalmente ligero.

Al chocar contra su superficie, el impacto es tan brutal que la bala se desintegra dejando una muesca en la cara interior del material de solo 8 mm cuando los estándares actuales admiten muescas internas de más de 40 mm. El secreto de la resistencia del material es una extraordinaria capacidad para absorber energía. Solo la espuma llega a evitar hasta el 70% de la energía cinética del proyectil.

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Las espumas metálicas no son nuevas en absoluto, pero cuanto más se profundiza en su estudio más aplicaciones impresionantes se están descubriendo. El año pasado, una investigación financiada por el Departamento de Energía de Estados Unidos descubrió que las CMF son excelentes aislantes de la radiación gama, los rayos X y las emisiones de neutrones. Los métodos de fabricación de estos compuestos cada vez son más eficientes y pronto revolucionarán la ingeniería en múltiples aspectos que van desde las sondas espaciales a la investigación nuclear. [Universidad de Carolina del Norte vía Phys.org]


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