Hoy es un día triste para los amantes de reventar las pequeñas cápsulas del plástico de burbujas que se utiliza para embalar. El creador y uno de los mayores fabricantes mundiales de este material para envíos elevado a entretenimiento se pasa a una nueva versión que no emite ese satisfactorio “pop” al apretarla.

Aunque lo conocemos mundialmente como Bubble Wrap o Plástico de Burbujas, lo cierto es que ese término es una marca registrada desde 1957 por Alfred Fielding y Marc Chavannes, dos inventores que pretendían crear un papel decorativo para paredes con efecto tridimensional. El invento fue un completo fracaso como papel para paredes, pero a cambio dieron con un sistema muy efectivo para embalar paquetes. Ese fue el germen, en 1960, de la compañía Sealed Air, la primera en fabricar plástico de burbujas del mundo.

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El plástico de burbujas original tiene un problema: Ocupa una cantidad de volumen enorme. De hecho, los rollos de este material son tan abultados que cada fábrica de Sealed Air no suele suministrar el producto a más de 250 kilómetros de distancia.

Esta debilidad hace que las empresas de paquetería opten por otras soluciones que ocupan menos espacio en almacén, como las bolsas de aire. La idea de Sealed Air para devolver el plástico de burbujas a los buenos tiempos (desde el punto de vista de logística, no de disfrute privado) es precisamente la misma que la de las bolsas de aire. La compañía ha creado una versión del plástico de burbujas completamente plana cuando sale de fábrica. Así los rollos ocupan menos y pueden enviarse más lejos o almacenarse en menos espacio.

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Antes de usarlo para envolver el paquete, esta versión del plástico se hincha igual que las bolsas de aire mediante una bomba especial. Para que ese hinchado sea posible, las burbujas están unidas, no aisladas como en la antigua versión, lo que arruina completamente cualquier intento de reventarlas.

Por supuesto, a Sealed Air le importa bastante más tener contentas a las compañías de paquetería que a los reventadores compulsivos de burbujas. No en vano el mercado mundial de materiales para paquetería movió 20.000 millones de dólares en 2013 (último año del que hay datos) según la consultora Freedonia Group.

En el mercado ya hay plástico de burbujas de otros fabricantes que no hace “pop” (ver vídeo bajo estas líneas para experimentar la desolación que causa) pero que el creador del Bubble Wrap original abandone su fabricación es una mala señal. Vayan haciendo acopio del antiguo plástico. [vía Wall Street Journal]

Fotos: Shutterstock

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