"Jay, ¡estoy viendo una nube en el centro de datos!", "¿Qué quieres decir? ¿Fuera?", "No, no. ¡DENTRO del centro de datos!" Con esta inusitada conversación telefónica entre el director técnico de Facebook Jay Parikh y un empleado dio comienzo una crisis que casi se lleva por delante los servicios en la nube de la red social. Estaba lloviendo, literalmente, sobre los servidores de la compañía en Prineville, Oregon.

Facebook dio parte del suceso, que tuvo lugar en 2011, pero nunca había detallado lo insólito de la situación. Según informa The Register, la temperatura en la sala de servidores excedió los 26 grados, mientras que la humedad había subido hasta el 95% por un problema en la ventilación.

A resultas de ambos factores, se formó una nube de condensación que empezó a descargar un aguacero sobre los equipos, forzando un apagón de seguridad y llevándose muchas fuentes de alimentación en el camino. Facebook cambió los protocolos para que el accidente no volviera a tener lugar. Desde entonces, las fuentes de alimentación en Prineville, llevan chubasquero, literalmente. [The Register]

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