Einstein tenía un gran sentido del humor, estoy seguro de que habría dicho algo divertido sobre la última idea de la Agencia Espacial Europea. A mí sólo se me ocurre “no hay mal que por bien no venga”. La historia empieza con un lanzamiento fallido, el de dos satélites del sistema GPS europeo, Galileo.

El 22 de agosto de 2014, la ESA lanzó sobre un cohete Soyuz los dos primeros satélites Galileo totalmente operativos, pero algo falló. El cohete no consiguió dejar a los satélites en órbita circular: se quedaron en órbita elíptica sin posibilidad de corregir su trayectoria. Una pérdida millonaria para un proyecto con un presupuesto de 6.300 millones de euros. (Galileo es un sistema de navegación global similar al GPS estadounidense y el GLONASS ruso).

No obstante, la Agencia Espacial Europea ya les ha encontrado un nuevo propósito a sus dos satélites. Un equipo de físicos alemanes y franceses los va a utilizar para probar la teoría de la relatividad general de Einstein. “Hasta un contratiempo se puede convertir en algo útil. Es el clásico «si la vida te da limones, haz limonada»” dice el físico Gerald Gwinner, involucrado en el proyecto.

Una de las predicciones de Albert Einstein con su teoría de la relatividad general es que el tic-tac de un reloj va más lento cuando se acerca a objetos muy pesados, porque la gravedad curva el espacio-tiempo. Los dos satélites de la ESA están equipados con relojes atómicos, así que deberían acelerarse cada vez que se alejan de la tierra (por su órbita elíptica) y volver a la normalidad al acercarse.

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Con el ir y venir de los satélites, los científicos medirán con precisión cómo afecta la gravedad a los relojes. Las mejores mediciones que tenemos hasta ahora de la dilatación del tiempo se hicieron en 1976 con un experimento que duró dos horas. El experimento de los satélites Galileo durará un año, por lo que los físicos conseguirán resultados cuatro veces más precisos. “Es una idea brillante” concluye Gwinner. [Nature]

Imagen: J. Huart / ESA