Blue Planet es probablemente la mejor serie de documentales de vida marina de la historia. Grabar las impresionantes imágenes que vemos desde la comodidad de nuestro hogar no es fácil. A veces significa pasar unos minutos de auténtico miedo tras interrumpir el almuerzo de un grupo de tiburones hambrientos.

La situación tuvo lugar a 700 metros de profundidad, cuando uno de los sumergibles que grababa la segunda entrega de esta serie de la BBC se acercaba a inspeccionar el cadáver de ballena. Lo que encontraron fue un nutrido grupo de tiburones dándose un festín.

El problema es que los tiburones, en pleno frenesí alimentario, comenzaron a comportarse de manera más agresiva para asegurar su ración, y pronto comenzaron a ver el sumergible como competencia. El resultado son unos tensos minutos en los que los escualos zarandean el casco y tratan de clavarle los dientes. El submarino resiste, pero cuando estás a 700 metros de profundidad, lo último que quieres es un tiburón de varios metros tratando de morder la ventana de plexiglás desde la que estás mirando. [vía BBC Earth]