Ayer, HTC anunciaba su compromiso de reparar cualquier pantalla rota en el nuevo HTC One M8 durante los seis meses posteriores a la compra. La medida es más que bienvenida porque el nuevo smartphone insignia de HTC puede ser todo un dolor a la hora de hacer reparaciones. Los responsables de iFixit lo demuestran en la correspondiente disección.

Parece que el nuevo HTC One sigue los pasos de su predecesor a la hora de ponérselo difícil a los servicios técnicos. Aunque se han incorporado algunos tornillos, acceder al interior del smartphone sigue requiriendo de aflojar placas sujetas con cola térmica. Para empeorar las cosas, el interior del HTC One M8 es una fiesta de componentes pegados unos a otros con cola y cinta adhesiva (sí, cinta adhesiva).

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Lo peor del asunto es que, para hacer algo tan aparentemente simple como sustituir la batería, hay que desmontar completamente la placa base. Acceder al panel LED para cambiar la pantalla ya requiere desensamblar el terminal casi completamente, y es un proceso largo, complejo y que ha puesto a prueba hasta a los experimentados especialistas de iFixit. La nota final de esta web de disecciones electrónicas es un suspenso categórico (2 sobre 10). Mejor que no se os estropee el HTC One M8. Podéis ver todo el proceso en su página web. [iFixit]