HTC tenía ante sí un reto complicado: ¿cómo renovar un smartphone que el año pasado ya fue uno de los mejores Android en diseño, por no decir el mejor? La respuesta se llama HTC One M8, un móvil que, a base de sutiles cambios en diseño y mejoras en software y hardware, consigue de nuevo diferenciarse del montón. En Gizmodo en Español hemos podido probarlo durante más de una hora días antes de su lanzamiento. Ahí van nuestras primeras impresiones.

Más elegante y más potente. Es, en una frase, la mejor forma de definir el HTC One M8. La buena acogida del One el año pasado jugaba a favor y en contra de HTC: a favor, porque le permitía partir de una base sólida, pero en contra porque se arriesgaba a decepcionar si no presentaba suficientes novedades. El M8 es un buen equilibrio, una evolución del One lo suficientemente novedosa como para seguir compitiendo sin complejos con sus principales rivales.

Diseño: de la sorpresa a la elegancia

El M8 no tiene el factor sorpresa en diseño que tuvo el One, pero incorpora pequeños cambios que todos hubiéramos deseado ver en el primer modelo.

El botón de encendido ya no está en la esquina superior izquierda, sino en la derecha, como debe ser; la entrada de auriculares ya no está arriba, sino abajo, bien; los marcos de la pantalla son ligeramente más reducidos; el frontal de la pantalla es más simple, con menos elementos; el aluminio es ahora el 90% del cuerpo (en lugar del 70% en el HTC One); la sensación de comodidad al cogerlo es ahora mucho mayor. Es, en definitiva, un teléfono más premium que antes y más diferenciado que nunca de la competencia.

El aumento del tamaño de pantalla de las 4,7 pulgadas a las 5 pulgadas de hecho se agradece. Consigue que el móvil sea más estilizado y elegante, pero no es más incómodo de manejar. Se mantiene justo en el límite. HTC sí podría haber apostado fuerte con una pantalla de mayor resolución, aunque la diferencia en calidad partiendo ya de una Full HD no habría sido tan notable. En su lugar ha optado por centrarse en la cámara, el sonido y la mejora de potencia.

Cámara: ¿asignatura pendiente?

Es sin duda la mayor novedad en este móvil: una cámara trasera doble, con dos sensores independientes, pero manteniendo la resolución de 4 megapíxeles y la tecnología Ultrapixel. Con Apple, Sony, Samsung, LG o Nokia apostando fuerte por sensores de mayor resolución, la apuesta de HTC es doblemente arriesgada (nunca mejor dicho).

En nuestra prueba inicial no pudimos analizar con calma la calidad de la cámara y, sobre todo, compararla con sus rivales (lo haremos muy pronto), pero HTC lo explica: imposible, dicen, añadir un sensor mayor en un cuerpo compacto de aluminio sin aumentar el grosor y romper el diseño. ¿La solución? Una cámara doble que permita mayor calidad en exteriores y en situaciones con poca luz, en balance de blancos, en ruido o en velocidad de autoenfoque (HTC lo sitúa en el M8 en 0,3 segundos). Si a eso añades las posibilidades de edición posterior al estilo de una cámara Lytro, la propuesta tiene todo el sentido del mundo. ¿Funcionará?

Advertisement

Habrá que probarlo a fondo, aunque la calidad de las escasas fotos que pudimos ver y tomar es sobresaliente. El inconveniente es que la calidad de imagen no es algo que se pueda compensar o sustituir con funciones de edición, redes sociales o efectos 3D de juguete. La gran mayoría de la gente acabará olvidándose de que esas funciones existen, pero querrá un móvil que le haga fotos casi perfectas. Está por ver si el One M8 podrá mejorar considerablemente al One en este frente.

Una propuesta completa

Juzgados de forma individual, las novedades en diseño, hardware o software del One M8 no son revolucionarias. Pero es la propuesta en su conjunto la que consigue uno de los móviles Android más completos y atractivos del mercado. En el fondo, lo que HTC ha querido hacer es simplificar y quedarse con lo esencial: un diseño elegante y mejorado, una cámara potente y un software personalizable e intuitivo.

Advertisement

Si a eso añades fundas que te permiten acceder a información y notificaciones clave con solo sacar el móvil del bolsillo, o responder a una llamada con solo un gesto, te has ganado al consumidor. Y eso es lo que intentará el HTC One M8. Si el precio acompaña, estaremos sin duda ante uno de los smartphones clave del 2014.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)