La realidad virtual siempre ha sido un pasatiempo caro. Incluso en 1995, cuando la única opción era el Virtual Boy de Nintendo. Era incómodo de llevar, no tenía ningún juego bueno y estaba adelantado a su tiempo. Avanzamos al presente y podemos jugar con el HTC Vive. Y puedo asegurar que la VR sigue siendo cara.

El HTC Vive es el sistema de realidad virtual más avanzado de la historia. Las gafas son muy potentes, por lo que puedes mirar en cualquier dirección sin fricciones. Sus controladores inalámbricos hacen que sea fácil interactuar con los objetos del mundo virtual. Y lo mejor de todo es que el Vive te permite caminar por el juego, lo que lo diferencia de cualquier otro dispositivo de realidad virtual que se ha fabricado jamás.

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Sí, lo sé, el Oculus Rift es genial, pero no ofrece el mismo tipo de inmersión. Si lo que quieres es ponerte de pie, caminar, agacharte y hacer sentadillas, el Vive es el único sistema con el que podrás hacerlo. La compañía sugiere que utilices un área de juego de dos metros por metro y medio, pero también puedes permanecer de pie en una zona más pequeña o usar una habitación más grande. El Vive es completamente adaptable a la hora de crear el área de juego.

Muchísimos cables. El HTC Vive viene con cuatro cables de alimentación, dos controladores, una caja de enlace y las propias gafas.

Pero esa personalización también es su mayor defecto. Hay tantas... cosas, y tantas configuraciones que la puesta en marcha es un fastidio. El Vive viene en una caja gigantesca, aproximadamente del tamaño de un minibar. Dentro de esa caja están los dos controladores inalámbricos, las dos estaciones base, el casco y una caja de enlace para conectar las gafas a tu PC.

Hay al menos un cable conectado a cada accesorio. Encontrar la ranura correcta para cada uno de los cables es molesto incluso para alguien que vive de la tecnología. El sistema requiere un total de cinco tomas de corriente: dos para los controladores, dos para las estaciones base y otro para la caja de enlace que conecta las gafas al PC. Además necesitarás alimentar el PC y el monitor. Así que si estás preparando un espacio para el nuevo HTC Vive, más vale que tengas una habitación con un montón de tomas de corriente.

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Me llevó casi una hora conectar todos los accesorios en el lugar correcto. Cuando todo estaba conectado, llegué a la parte más fácil de la instalación: descargar Steam y ponerme a instalar juegos. Después de toda la instalación de software tuve que calibrar los controladores, el casco y el área de juego. No fue fácil ni rápido, pero por fin llegó el momento de jugar un poco.

El HTC Vive tiene una cámara frontal que ayuda con la desorientación. Impide que el usuario se choque contra las paredes en el mundo real mediante la visualización de un aviso en el juego.

Una experiencia inmersiva vacía de contenido

El HTC Vive es pesado —notablemente más pesado que el Oculus Rift. Más pesado que un casco de bicicleta, más pesado que una gorra de béisbol o gafas de buceo, y probablemente más pesado que cualquier otra cosa que te hayas puesto en la cara.

Pero es un pequeño precio a pagar por caminar en un espacio virtual, sobre todo si la idea te entusiasma, así que la mayoría de la gente no tendrá en cuenta el peso insoportable de estas gafas de plástico. Yo no lo hice. Ajusté las tiras a ambos lados de las gafas y estaba listo para explorar.

El primer juego que probé fue Job Simulator: the 2050 Archives. Es uno de los favoritos entre los propietarios del Vive porque aprovecha las mejores características del sistema, especialmente los controladores inalámbricos y el seguimiento de posición.

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El juego tiene lugar en un cubículo de oficina. Tienes que darte una vuelta y completar algunas tareas menores como corresponde al empleado sin rostro de una gran empresa que eres. Afortunadamente, el juego añade algo de humor para hacer que el esfuerzo valga la pena. Usas los dos controladores para mover las manos en el juego. Cuando pulsas un botón en uno de los mandos, agarras con la mano cualquier objeto cercado. Puede sujetar objetos, tirarlos, golpearlos, y hacer casi cualquier cosa que podrías hacer en la vida real. El seguimiento de posición es aún más intuitivo. Sólo tienes que pasearte en la vida real y el sistema imita tus movimientos en el juego. Es increíblemente realista (teniendo en cuenta que toda la animación está diseñada al estilo de dibujos animados para niños) y juega a la ventaja principal del Vive: una inmersión sin precedentes.

Me lo pasé en grande con los retos más fáciles (tengo un poco de experiencia de trabajo en una oficina). Después de tantear un par de misiones, decidí tomarme un descanso... y me di cuenta de que había pasado una hora. Me sentí desorientado, pero como mi única misión era jugar videojuegos todo el día decidí continuar. Cerré el Job Simulator y puse otra cosa.

Siendo más específico, comencé a jugar a Fantastic Contraption, un juego que te permite construir máquinas muy locas usando herramientas de arrastrar y soltar. El objetivo es conseguir meter una bola rosa en un agujero rosa por cualquier medio posible. Es, de lejos, mi juego favorito en Vive, y pasé unos 90 minutos intentando superar los primeros niveles. Cuando me di cuenta de que el juego completo consta de más de 50 y que no podría terminarlos en una sola noche (al menos de manera razonable) decidí intentar algo nuevo.

Aquí es donde encontré uno de los principales obstáculos. Jugué dventure Time: Magic Man’s Head Games, Elite Dangerous, #SelfieTennis, Tilt Brush, Cloudlands: VR Mini Golf, Hover Junkers y otros títulos de lanzamiento. Ninguno de ellos era demasiado bueno. Quería, desesperadamente, perderme en un mundo gigantesco de realidad virtual. Quería sentirme atado a personajes e historias de las que nunca había oído hablar. Quería perder la noción del tiempo. Quería jugar a Minecraft o a Los Sims o a cualquier otro juego que me mantuviese abstraído por horas.

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Pero el HTC Vive no se está lanzando con ningún juego de esto tipo (más allá deFantastic Contraption). Se está lanzando con un puñado de títulos a medio hacer que estarían mejor si se adquiriesen en uno de estos packs de descuentos. Los juegos son perfectos para una demo rápido o una demostración de la tecnología brutal de la que hace gala Vive, pero eso es todo.

Cuidado con tu entorno

Experimenté bastante mareo durante mis sesiones de juego, sobre todo después de unas pocas horas. El peso del casco y el cable son un problema importante. Me tropecé con el cable varias veces y también me choqué con la pared otras tantas porque el sistema no estaba del todo bien calibrado.

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Es relativamente peligroso jugar con el HTC Vive a solas. El sistema tiene una cámara en la parte frontal que en teoría te advierte cuando te acercas demasiado a objetos del mundo real, pero eso no evita que el mundo sea como es o alivia tu torpeza. Me di cuenta de que era perfectamente posible para mí agitar mis brazos y golpearlo contra objetos cercanos que no caían bajo el rango de la cámara. En una sesión de #SelfieTennis moví mi raqueta virtual demasiado rápido y la empalmé contra una ventana cercana (ouch).

Cambiar de juegos tampoco es demasiado fácil. Hay que quitarse el casco, algo que no siempre es fácil cuando tienes dos mandos en las manos y no hay una mesa cerca donde dejarlos. Puedes lanzar nuevos juegos desde el casco (la interfaz es igual al Big Screen de Steam) pero tuve dificultades leyendo letras en pequeño que había en la interfaz. También comencé a experimentar el screen door effect después de horas de uso, algo que no imaginaba que fuese posible en la versión final de Vive.

Pero no puedo abandonarlo

No es tan malo como suena. De verdad.

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El HTC Vive es sin duda el más gadget más avanzado que se puede comprar en este momento. Sus capacidades superan a las de cualquier otro dispositivo del planeta, y sólo por eso merece ser celebrado. Si vale la pena o no gastarse $800 por él (sin contar los aproximadamente $900 de un buen equipo de juegos) es una historia distinta.

Valve, la compañía detrás de SteamVR, ha utilizado a muchos de los personajes de sus videojuegos más populares para los primeros juegos de HTC Vive. Por ejemplo, el menú de configuración del Vive usa personajes del videojuego Portal, y en Surgeon Simulator VR: Meet the Medic hay personajes de otro juego popular de Valve, Team Fortress 2.

Esto me da razones para creer (o tener la esperanza de) que Valve está desarrollando algunas versiones en VR de sus mejores juegos. Si ese es el caso, estaré listo para celebrarlo en cuanto lleguen. Hasta entonces voy a estar mirando con envidia el catálogo de juegos Oculus Rift mientras abrazo contra mi pecho el muy superior HTC Vive.

Léeme

  • HTC Vive es la pieza más avanza de electrónica de consumo que puedes comprar. Si te gusta la tecnología, amarás el Vive.
  • Es un dolor configurarlo. Prepara café (o cerveza).
  • No compres cerveza, mejor. La experiencia de Vive es más inmersiva que la del Oculus Rift y podrías herirte si añades alcohol.
  • Al contrario que con el Rift, el Vive se envía con mandos inalámbricos que cumplen con la promesa de entregar interacciones realistas en un mundo virtual.
  • Los juegos son flojitos. Esperemos que Valve entre en acción y cree juegos en VR para títulos populares como Portal y Half-Life.