Foto: kumweni

En el fondo de tu mente sabes que los documentales de naturaleza que tanto te gustan no muestran fielmente las cosas tal y como suceden en el mundo real. Las escenas que usan son reales, pero detrás están los mismos trucos y técnicas que usan en las películas de Hollywood.

Si estas familiarizado con el arte de hacer cine, sobre todo si sabes cómo se graban documentales, estas técnicas no supondrán una sorpresa para ti. Para el resto de nosotros, entender algunas de esas técnicas nos ayudan a entender qué momentos son reales y cuáles no.

El documentalista Simon Cade comparte alguno de esos trucos en el excelente vídeo sobre estas líneas. Algunas de esas técnicas son:

  • Añadir efectos de sonido: No es fácil acercarse a los animales sin molestarlos, lo que a menudo significa que hay que usar teleobjetivos y no se puede grabar buen sonido. Los efectos de sonido apropiados se añaden más tarde y suelen ser clips de efectos creados en estudio.
  • Editar para crear un escenario: Filmar animales lleva días, semanas y hasta meses. Eso se traduce en un montón de horas de grabación. Durante la edición se suelen elegir las tomas para crear un escenario, pero no tienen por qué haber ocurrido en el mismo orden en el que las vemos. Ni siquiera tienen porque ser consecutivas en el tiempo.
  • Crear una narrativa: Los documentales suelen montarse para que cuenten una historia que nos haga implicarnos emocionalmente con un animal en concreto. El depredador puede parecernos cruel, pero siempre se obvia lo que ocurriría si ese animal no pudiera cobrarse una presa para alimentar a sus crías, por ejemplo.
  • La música: La música se usa continuamente para manipular nuestras emociones y dar un tono a la escena que estamos viendo. Es así en cualquier tipo de cine, sea o no de documentales.

Aunque ha habido casos de animales heridos o maltratados para la producción de documentales (El de Disney con los lemmings en 1958 es especialmente famoso), el respeto a los animales y las leyes que los protegen han avanzado mucho. Algunos documentalistas a veces también construyen hábitats artificiales para poder filmar determinadas escenas con criaturas muy pequeñas o en intervalos de tiempo muy largos.

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La sugerencia de Cade de que los documentales de naturaleza son “fake” es un poco dramática, pero si tienes dudas haz un poco de investigación posterior a un documental que hayas visto y comprobarás que no es oro todo lo que reluce.