Soy usuario del iPhone desde el 3Gs. A aquél no dudé en hacerle jailbreak: el sistema operativo tenía tantas carencias que compensaba quedarse fuera de las garantías que venían de fábrica. Necesitaba el jailbreak para hacer tethering o para controlar el brillo sin tener que ir a Ajustes, entre muchas otras opciones básicas.

Pero hacer jailbreak ya no compensa. A ningún usuario. Y no lo digo sólo porque han robado 225.000 cuentas de iTunes a través de Cydia. Si estabas pensando en instalarlo, vengo a convencerte de que no lo hagas. Y si eres usuario fiel, sé que va a ser difícil convencerte, pero creo que deberías echar un vistazo a este post.

iOS ya no tiene carencias imperdonables. Punto

Dejar atrás iOS 6 fue un primer machetazo al valor que añadía el jailbreak. El Centro de Control de iOS 7 nos permitía ajustar el brillo, quitar el Bluetooth o desactivar la rotación de la pantalla con un gesto y un toque. SBSettings, estandarte de Cydia, dejaba de tener tanto sentido.

Advertisement

iOS 7 también introdujo la multitarea real: las aplicaciones ya contaban con APIs para quedarse funcionando en segundo plano. Los tweaks de multitarea, a la basura: la implementación de Apple era la más eficiente con la batería. Pero el golpe de gracia lo dio iOS 8: widgets oficiales, teclados de terceros y atajos para compartir multimedia con aplicaciones de terceros.

Las carencias desesperantes habían desaparecido. El jailbreak se acababa de convertir en algo de nicho, para los usuarios que querían ir todavía más allá. ¿Para qué molestarse en hacer jailbreak, para instalar juegos gratis? ¡Venga, si hoy en día todo es free to play!

Reinicios everywhere. El teléfono se vuelve inestable

Esto es algo que ha todo usuario del jailbreak ha experimentado, ¿o acaso nunca se te ha reiniciado solo el SpringBoard? iOS 8 es un sistema maduro y estable, metiéndole tweaks y aplicaciones no oficiales nos cargamos esa experiencia de usuario. El teléfono se reinicia porque sí y las apps se cierran solas.

Advertisement

Pero cuando empezamos a modificar directamente el comportamiento del teléfono con la intención de que vaya más rápido es cuando la cosa pasa de castaño a oscuro. Entonces ya no sabemos qué está causando la inestabilidad y —lo digo por experiencia— acabamos restaurando y comenzando en limpio con el iPhone a cero.

Obviar que hay algo llamado “seguridad” no es buena idea

Hay dos razones por las que el jailbreak hace que tu iPhone sea menos seguro. La primera es el jailbreak en sí: no puedes estar seguro de que el método que utilizas para hackear el iPhone no tenga malware; tampoco puedes estar seguro de que los tweaks que instalas no tengan código malicioso; tampoco puedes estar seguro de que las apps que instalas no sean en sí mismas un troyano, listo para robarte tu contraseña de iTunes (donde tienes tu tarjeta de crédito).

La segunda razón son las actualizaciones del sistema. Cuando tienes hecho el jailbreak no puedes actualizar porque te quedas sin él, y las actualizaciones del sistema son fundamentales para cerrar brechas de seguridad. Sí, al final los hackers encuentran la manera de llevar el jailbreak a la última versión del sistema operativo, pero hasta entonces te quedas sin opciones. Y lo que es peor: cada vez tardan más (meses) en encontrar la manera de desbloquear iOS, por lo que ponerte al día puede ser lento, frustrante y por supuesto inseguro.

Ten en cuenta que, según Gartner, la mayoría de las brechas de seguridad de los smartphones están causadas por el jailbreak en iPhone o por desbloquear el root en Android.

Por mucho que sea reversible, estás rompiendo la garantía

No lo dudes: en el momento que haces el jailbreak estás rompiendo tu contrato de garantía con Apple. Es cierto, es un proceso reversible la mayoría de las veces. Pero imagina que tienes un problema con el iPhone, el iPod o el iPad con Cydia instalado en tu pantalla de inicio, aunque no haya sido causado por el jailbreak. Podría pasar justo lo que temes: que el soporte técnico de Apple rechace arreglarte o cambiarte el dispositivo.

¿Por qué jugártela? Porque quiero pantalla partida en mi iPad. Paciencia: llegará con iOS 9. Porque quiero personalizar mi iPhone para ponerle iconos chulos y la tipografía de los circulitos sobre las íes. Hmmm... ¿quizá prefieras un Android? En serio, cuando se te ocurra una ventaja para hacer jailbreak, sopésala en una mano con estas desventajas en la otra.

Imágenes: Shutterstock

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)