Los glaciares de montaña son centinelas silenciosos del clima. Su retroceso marca el pulso del calentamiento global y revela amenazas para el agua, la biodiversidad y los ecosistemas. Ahora, un equipo internacional de científicos advierte que la Sierra Nevada de California podría quedarse sin glaciares por primera vez en el Holoceno, un periodo que se extiende desde hace 11.700 años hasta la actualidad.
Huellas en la roca: qué nos dice el pasado glaciar
El estudio, publicado en Science Advances, se centró en tres glaciares emblemáticos del área de Yosemite: Conness, Maclure y East Lyell. Los análisis mostraron que estos cuerpos de hielo han mantenido su presencia durante todo el Holoceno, incluso en los episodios más cálidos.
La clave estuvo en medir isótopos cosmogénicos como carbono-14 y berilio-10 en las rocas expuestas. Las bajas concentraciones revelaron que las superficies estuvieron cubiertas de hielo durante miles de años, bloqueando la radiación cósmica. En palabras del investigador Andrew G. Jones: “Cuando estos glaciares mueran, seremos los primeros humanos en ver picos sin hielo en Yosemite”.

Un presente sin precedentes
Los datos obtenidos contradicen teorías previas que sugerían desapariciones temporales en épocas cálidas. El hallazgo es claro: nunca se había registrado un retroceso total en 11.700 años. La proyección actual, impulsada por el calentamiento antropogénico, apunta a que antes de 2100 la Sierra Nevada podría quedar completamente libre de glaciares.
El glaciar East Lyell incluso reveló un crecimiento hace 7.000 años, lo que confirma que el hielo persistió con variaciones, pero nunca desapareció por completo. Ahora, el cambio climático está llevando a la línea de equilibrio glaciar a cotas sin precedentes, superando todos los registros conocidos desde que existen asentamientos humanos en Norteamérica.

Consecuencias para el futuro de California
La pérdida de estos glaciares no es solo un símbolo del deshielo global. Implica menor disponibilidad de agua en épocas de sequía, impacto en la flora y fauna de alta montaña y cambios drásticos en la estabilidad de los ecosistemas. Además, el fenómeno coloca al oeste de Estados Unidos en un escenario climático “sin análogos” dentro del actual periodo interglaciar, según los autores.
El estudio también destaca la utilidad de nuevas técnicas de datación y modelado glaciar para reconstruir la historia del hielo y comprender mejor los riesgos del presente.
Fuente: Infobae.