El 27 de septiembre se confirmó el primer brote del virus de Marburgo en Ruanda, tras haberse detectado el día anterior en muestras de sangre de pacientes. Al 3 de octubre, se habían registrado 36 casos confirmados, 11 de los cuales resultaron mortales. Este virus, identificado por primera vez en Alemania en 1967, pertenece a la misma familia que el Ébola (filovirus) y se caracteriza por una alta tasa de mortalidad.
Transmisión del virus de Marburgo
El virus de Marburgo se transmite inicialmente por contacto directo con murciélagos de la especie Rousettus, que habitan en minas o cuevas. Entre humanos, el contagio se produce principalmente a través del contacto con líquidos corporales de personas infectadas o fallecidas, tales como sangre, heces, vómitos, saliva, orina, sudor, leche materna, semen y fluidos del embarazo. También puede transmitirse al tocar superficies o materiales contaminados con estos fluidos, pero no se propaga por el aire.
Los trabajadores de la salud son particularmente vulnerables si no cuentan con el equipo de protección adecuado, lo que puede resultar en un contagio a otras personas, incluidos familiares. Los pacientes son infecciosos mientras el virus siga presente en su sangre, por lo que se requiere seguimiento especializado hasta que los análisis muestren que el cuerpo está libre del virus.
Síntomas comunes del virus de Marburgo
Entre los síntomas más comunes de la enfermedad se encuentran:
- Fiebre
- Dolor de espalda
- Dolor muscular
- Dolor de estómago
- Pérdida de apetito
- Vómitos
- Letargia
- Erupciones cutáneas
- Dificultad para tragar
- Cefalea
- Diarrea
- Hipo
Situación del brote y respuesta de la OMS
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó el riesgo del brote en Ruanda como «muy alto a nivel nacional, alto a nivel regional y bajo a nivel mundial». Más del 70% de los casos confirmados son trabajadores sanitarios de dos centros de salud en Kigali, la capital de Ruanda. Actualmente, 25 pacientes se encuentran aislados y reciben atención, mientras que las autoridades sanitarias rastrean a 300 contactos.
Tedros también aseguró que se están desarrollando vacunas contra el virus de Marburgo y que la OMS está dispuesta a facilitar el suministro de los biológicos una vez estén disponibles.