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Ciencia

Alguien con mucha experiencia te brinda consejos para tu primera vez como donante de sangre

Son consejos simples para que tu donación de sangre no te provoque miedo ni acabes desmayando
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Donar sangre es regalar vida, aunque no siempre es un regalo fácil. Lo sé, porque he estado haciéndolo durante 15 años ya.

Hoy los bancos de sangre no tienen suficiente provisión. El mes pasado la Asociación para el Avance de Bioterapias y Sangre, los Centros de Sangre, y la Cruz  Roja de EE.UU. hicieron un llamado conjunto a la población para que haya más donantes debido a esta carencia que parece continua. Dicho de manera simple, no hay mejor momento para empezar a donar sangre.

 A muchas personas donar sangre les asusta, o les resulta confuso, en especial si nunca lo hicieron. Por eso, habiéndolo hecho durante tanto tiempo, quiero compartir unos consejos para que tu primera vez como donante sea más sencilla.

Lo que hay que saber

Ante todo, tienes que saber que donar sangre es seguro. No hay riesgo de contagiarte de ninguna enfermedad transmitida por sangre porque con cada persona se usan agujas nuevas y estériles. El año pasado un trabajo de investigación encontró algo de evidencia de que donar sangre con frecuencia puede contribuir a cambios genéticos beneficiosos en los glóbulos rojos que reducirían el riesgo de contraer cáncer (hay que seguir investigando para confirmarlo).

Aunque hay cosas que impiden que dones sangre, como haberte tatuado en los últimos tiempos, lo más probable es que puedas hacerlo. Aproximadamente hay dos tercios de la población de EE.UU. que cumplen con los criterios para donar sangre, y sin embargo, solamente el 3% de la gente dona sangre cada año.

Antes de donar sangre te conviene ingerir alimentos ricos en hierro, como espinaca, pollo y carne roja (es importante mantener niveles de hierro adecuados siempre). El día antes de donar sangre te convendrá dormir bien. Y el día de la donación, evita alimentos con alto contenido graso y no bebas alcohol.

Si estás donando plaquetas, específicamente, no tomes aspirina al menos dos días antes. Y si donas plasma, ingiere alimentos ricos en proteína, antes y después.

Es importante, e insisto, que mantengas una buena hidratación. La Cruz Roja de EE.UU. recomienda tomar al menos medio litro de agua (o cualquier bebida sin alcohol) antes de donar sangre. La hidratación aumenta el volumen de la sangre, y eso acelera la donación, además de que tus venas serán más fáciles de encontrar. Aprendí esta lección cuando no ingerí la cantidad indicada y mi sesión fue más larga de lo habitual.

Los expertos también recomiendan no ingerir cafeína en exceso el día de la donación, aunque probablemente sea porque la cafeína tiene propiedades que causan deshidratación. En lo personal, no es algo que cumpla, pero sí me ocupo de ingerir más agua si tomo una taza de café.

El agua también puede impedir que baje mucho tu presión arterial, lo que a su vez ayuda a evitar los mareos y desmayos.

Cómo mantenerte en pie, durante y después

Hablando de desmayos, tal vez el efecto colateral que más gente teme y que es lo que les impide donar sangre, digo que más de uno de mis amigos me dijo que es la razón principal para no donar sangre.

Afortunadamente, además de mantenerte hidratado, hoy hay una técnica muy simple y confiable que impide los desmayos en personas con tendencia a la baja presión arterial: la tensión muscular aplicada (AMT, en inglés). Hay numerosos estudios que muestran que puede reducir sustancialmente (en un 83%) las probabilidades de mareos y desmayos en los donantes de sangre.

El principio básico consiste en tensar y relajar los músculos grandes para mantener un buen flujo de sangre, con tensión arterial estable: cruzarte de piernas, apretar tus muslos o rodillas uno contra otro, flexionar los pies, o contraer glúteos y cuádriceps. Repite esto varias veces, tensando y relajando durante cinco segundos cada vez. Lo mejor es hacerlo antes de que inserten la aguja, y si durante la donación sientes mareos, antes de que retiren la aguja, antes de ponerte de pie, y a lo largo del día después de donar sangre.

Es importante

A decir verdad, empecé a donar sangre como preuniversitario porque ofrecían la posibilidad de ganar una gift card de Amazon. Durante un tiempo ya no fui con la misma asiduidad a donar sangre cuando había campañas de donación. Pero cuando como periodista empecé a dedicarme al tema de salud, eso me recordó que las donaciones de sangre importan mucho. Según la Cruz Roja, en EE.UU. se necesita sangre o componentes de la sangre cada dos segundos, para pacientes de cáncer o de células falciformes, o para víctimas de traumas o accidentes.

Tu primera vez como donante será un hito en tu vida. Pero lo mejor es ser donante frecuente, ya que los bancos de sangre necesitan provisión permanente. Y un consejo más: si vas a donar sangre con frecuencia, te convendrá tomar suplementos de hierro. En particular, el hierro quelado reduce las molestias estomacales.

Más allá de si donas sangre, plaquetas o plasma, siempre hay necesidad de que se sume una persona más a las campañas de donación. En EE.UU. hay centros de plasma que te pagan por cada donación, aunque hay expertos que dudan de la ética de esa práctica.

No importa tanto cómo lo hagas. Donar sangre es una de las formas más seguras y fáciles de dar algo al mundo. Y recuerda: al terminar, te regalan galletas y jugo de manzana.

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